7 de abril 2003 - 00:00

Pérez Compac rechazará las trabas en venta a Petrobrás

El presidente Eduardo Duhalde confirmó durante el fin de semana que no autorizará la venta de la participación de PeCom Energía en Transener a la petrolera estatal brasileña Petrobrás, mientras fuentes vinculadas a la familia Pérez Companc anticipan que pedirían al Estado un resarcimiento por la decisión tomada.

Duhalde dijo que Transener, empresa que controla las redes de alta tensión en todo el país, «es un sector estratégico para el desarrollo y la competencia de la industria nacional». Remarcó estar «convencido de que hay razones estratégicas en materia industrial en la Argentina para que todas estas líneas de alta tensión no estén dependiendo de un gobierno amigo, pero con quien desde el punto de vista comercial, competimos».

Estas declaraciones de Duhalde indican que se trata de una decisión ya tomada, no quedando lugar para negociaciones. Como consecuencia, la familia Pérez Companc debería devolver a Petrobrás el dinero recibido por la participación de 32 por ciento en Transener.

Pero, además, deberá pagar a PeCom Energía por el resto del activo que no entró en la operación. Dicho de otro modo, como se vendió a Petrobrás 58,6 por ciento de PeCom, si ésta debe bajar del balance las acciones en Transener, debe recibir, además, el dinero correspondiente a 41 por ciento que no entró en la operación.

Una de las presunciones de los allegados a la familia Pérez Companc, que guarda la reserva que la caracteriza en estos casos, indicó ayer que «el gobierno tomó una decisión política, y tiene derecho a hacerlo, pero, como ocurre como cuando por interés nacional se deben derribar casas para construir una represa o una autopista, el Estado se va a ver obligado a expropiar la propiedad».

Por su parte, Petrobrás todavía no fijó posición oficialmente, pero todo indica que no dará marcha atrás con la operación, si sólo se excluye a Transener. De hecho, en la asamblea de accionistas de PeCom, realizada el viernes, se aprobó ya el cambio de nombre de la compañía que pasará a llamarse Petrobrás Energía, una vez que se apruebe la venta.

Un dato llamativo es que, tras las declaraciones del presidente Eduardo Duhalde y del ministro de la Producción, Aníbal Fernández, de quien depende, el secretario de Defensa de la Competencia, Gustavo Stafforini, debió salir a hacer una aclaración, para parar aparentemente cierto malestar en la Comisión de Defensa de la Competencia.

•Resolución final

Según la aclaración de Stafforini, la secretaría su cargo emitirá «la resolución final», y ésta «será dictada respetando estrictamente las facultades que la Ley de Defensa de la Competencia le otorga, dado que los organismos administrativos sólo están habilitados para cumplir con las competencias que la ley les acuerde, y cualquier otro tipo de consideración -ajenas a sus incumbencias-se encuentra a cargo de los organismos responsables de velar por cumplimiento de los marcos regulatorios y de fijar las políticas nacionales que orientan la actividad económica».

De todas formas, si el gobierno intenta transformar a Transener en una especie de símbolo de defensa del capital nacional, en plena campaña electoral, es posible que la familia Pérez Companc deseche entrar en una contienda pública. En principio, ya se sabe que las empresas locales que más se opusieron a la venta de Transener -Techint, Pescarmona-no hicieron ofertas por las acciones, pero no se descarta que algunas de ellas lo hagan si logran el apoyo crediticio del Estado.

Ese respaldo financiero podría venir del fideicomiso creado el 31 de diciembre para preservar empresas de interés nacional, (entre ellas, el grupo «Clarín»). Pero el fondo todavía no se constituyó y, si se hace, según el criterio del ministro Roberto Lavagna, las petroleras deben ser las principales aportantes a través de plazos fijos en el Banco Nación hasta 2005.

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