Abdala Bertiche: "La acuicultura puede ser un gran motor en la generación de divisas"

Economía

El Gobierno está trabajando activamente en desarrollar esta actividad con una visión sustentable.

Argentina es el octavo país más grande del mundo con un enorme potencial para crecer en el cultivo de diversas especies de peces y es por ello que la política oficial busca promover esta actividad. A continuación el director nacional de Acuicultura del ministerio de Agricultura explica los principales lineamientos en los que están trabajando.

Periodista: ¿En qué estado de situación se encuentra la acuicultura en el país?

Guillermo Abdala Bertiche: Hasta 2020, mientras en el mundo los indicadores de producción acuícola ya representaban la mayoría del total producido de proteínas acuáticas para consumo, superando incluso a la pesca extractiva, en Argentina el sector llevaba cuatro años en profunda caída. Es por ello que, desde el Ministerio de Agricultura encaramos el desafío de reposicionar y diseñar a la acuicultura argentina, como una actividad protagonista para el desarrollo productivo y alimentario nacional. Para ello, fue necesario jerarquizar al área elevando a su rango a Dirección Nacional y reforzar su estructura organizacional, alineando la estrategia de política sectorial, en conjunto con la pesca extractiva, desde una única mirada integral y armónica, capaz de atender la necesidad de generar proteínas acuáticas para consumo, en equilibrio entre ambos sectores y el medioambiente. Para eso fue necesario poner en marcha las herramientas establecidas en la Ley 27.231 de desarrollo sustentable, que fue sancionada en noviembre de 2015 y dispone de todos los elementos para fortalecer el sector.

P.:¿En qué proyectos están trabajando actualmente?

G.A.B.: Se encaró un arduo trabajo, claramente estamos coordinando todos los elementos disponibles, frente a una demanda de muchos años. Comenzamos con el diseño y la conformación del Programa Nacional de Desarrollo de la Acuicultura Sustentable (PRONADACS). Este cumple con la función de consolidar los diferentes proyectos e iniciativas que se ejecutan actualmente en el marco de esta gestión de fomento. Por otra parte, a partir de lo que establece la ley, comenzamos a conformar el Sistema Nacional de Estadísticas Acuícolas (SINEA), cuyo funcionamiento pleno nos va a permitir sentar la base e indicadores estadísticos del sector y planificar acciones de fomento, incentivo y control. Además, se puso en valor el Fondo Nacional para el Desarrollo de Actividades Acuícolas (FONAC), que se orienta a financiar o cofinanciar proyectos productivos e iniciativas de importancia para la expansión de la actividad. Concretamente, con este instrumento, se está gestionando 8 proyectos de desarrollo: cuatro en el norte de la Patagonia (Neuquén y Río Negro), uno en Patagonia Sur (Santa Cruz), dos en el Litoral (Santa Fe), y uno en la Mesopotamia (Misiones). Se trata de iniciativas diseñadas desde las características propias de cada región, con foco en las Buenas Prácticas, con el objetivo de impulsar un salto cualitativo y sostenible de la producción acuícola.

P.: ¿Cuánto podría exportar este sector en toneladas y divisas?

G.A.B.: Hoy la dinámica que va tomando el sector se revela particularmente en el proceso de vinculación entre la pesca y la acuicultura. Se están consolidando las inversiones acuícolas de las empresas pesqueras, tanto para la producción de Trucha arcoíris en Patagonia Norte, como para la producción de Mejillones en Tierra del Fuego y a la fecha superan los u$s22 millones. Otro punto clave, es que esto se corresponde con la implementación de 0% a los derechos de exportación, como incentivo para incrementar el comercio exterior de productos acuícolas nacionales, y así llegar a las góndolas del mundo con el máximo nivel de agregado de valor. En definitiva, si Argentina logra evolucionar sustentablemente de acuerdo a las tendencias mundiales, nuestro país tiene un escenario de mucho crecimiento, ya que el sector pesquero aporta hoy en promedio u$s1.800 millones anuales, y el mundo demanda continuamente proteínas de calidad. Sin lugar a dudas la acuicultura puede ser un gran motor en la generación de divisas.

P.:¿Qué proyectos se están encarando para la sustitución de importaciones?

G.A.B.: Se está trabajando en diversos proyectos, pero podría mencionar a modo ejemplo lo relacionado con la mejora en la producción de Trucha arcoíris. Esta iniciativa va a generar alternativas capaces de reemplazar al salmón importado, principalmente de Chile, a través de un producto de superior calidad y sanidad, que además es mucho más rentable. En el mismo sentido, los actuales desarrollos en maricultura, particularmente en mejillones y vieiras, estarán en condiciones de sustituir producciones importadas en cuanto lleguen a su capacidad proyectada. Al mismo tiempo, la generación de ovas de alta calidad, es un escenario absolutamente particular. Hasta hoy se importaban. Pero apuntamos a revertir esa tendencia e invertir en proyectos de producción local para abastecer todo el mercado nacional, y después exportar al mundo nuestros productos. Un detalle que no hace a la sustitución, pero es importante destacar. Tenemos desarrollos en fase experimental, con tecnología avanzada en sistemas de recirculación que se están implementando en el INIDEP, para la producción del Pez Limón. Esta especie se comercializa en promedio a unos u$s18.000 la tonelada en mercados internacionales y creemos que tiene un enorme potencial y capacidad de abastecimiento desde nuestro país.

P.: ¿En este camino de tantas iniciativas cuál es su anhelo personal en la gestión?

G.A.B.: Es importante que se entienda que la acuicultura contribuye a la reducción de la pobreza, la soberanía alimentaria y la generación de divisas. Hoy ya es protagonista en gran parte del mundo. En este marco, personalmente aspiro a que en nuestra gestión logremos que esta cadena productiva protagonice un verdadero paso cualitativo en lo que se refiere a la posibilidad cierta de generar proteínas de calidad y empleo federalmente distribuido, aportando a la seguridad alimentaria en armonía con el medio ambiente. Tanto el ministro Julián Domínguez como el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, están marcando una gestión destacable para el todo sector. En lo personal, me da orgullo haber sido convocado para esto. Tiene que ver con una enorme responsabilidad el poder aportar y promover políticas públicas aplicadas a la generación de alimentos, producción y trabajo.

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