Atacar de manera «urgente y decidida» a la inflación, bajar el gasto público y fijar retenciones no más allá de 30% es la receta que un grupo de economistas de línea heterodoxa propuso para que la Argentina mantenga el crecimiento que quedó en zona de riesgo. Así surgió del encuentro que el fin de semana mantuvieron en una estancia de la provincia de Buenos Aires los principales referentes del Encuentro de Economistas Argentinos.
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Convocados por el ex director del Banco Central Juan José Guaresti (nieto) en su Estancia La María, en Cañuelas, la reunión sirvió para conocer con mayor detalle la postura de aquellos que en su momento criticaron con dureza la convertibilidad y durante la década del 90 exigían una salida con tipo de cambio flexible y, sobre todo, muy alto.
Entre otros, participaron de este cónclave como oradores profesores de la Universidad de Buenos Aires (el caso de Eduardo Conesa), y el ex titular del Central Rodolfo Rossi. También hablaron Héctor Giuliano («Panorama actual del endeudamiento argentino»), el propio Guaresti sobre el control de precios y José Antonio Vocos Conesa acerca de las retenciones a la exportación.
Advertencias
No hubo pedidos de aumento del dólar (justo en medio de los rumores sobre una devaluación), pero sí advertencias por el nivel del tipo de cambio. Pero coincidieron en que la aceleración de la inflación se está comiendo aceleradamente la ventaja competitiva que la Argentina había conseguido tras la salida de la convertibilidad.
Luego de un menú campestre típico (incluyó carne vacuna y de cerdo, achuras y el infaltable queso con batata y membrillo), llegó el turno de las exposiciones.
Un enfático Conesa resaltó qué camino debería adoptar el gobierno ante la aceleración inflacionaria, que describió como «el principal problema» que afronta el país. «Si la inflación sube -agregó- el tipo de cambio baja, que es lo que está pasando.»
«Hacen falta remedios rápidos y drásticos», aseguró, para luego indicar que « aumentó enormemente el gasto público, pero el público no ve que el Estado preste mejores servicios ni mejore la infraestructura».
Estos fueron otros conceptos de Conesa:
El primer sector que reaccionó ante la fuerte presión tributaria es el campo, lo que ha electrizado el clima político.
Las retenciones son razonables para la teoría económica si se usan con tasas moderadas.
Pero el impuesto de 44% que se dispuso el 10 de marzo es exageradamente antieconómico y contraproducente para nuestro desarrollo. Ninguna retención debería superar 30%. Por su parte, Rossi, reivindicó la fijación de las tasas de interés como mecanismo de política económica. Recordó que varios países decidieron subirlas recientemente para disminuir la presión inflacionaria.
Entre los que actuaron de esta manera están Brasil (el caso más reciente), otros países de la región como Colombia y Chile, además de los casos de China, Rusia o Australia. En todos los casos, la suba de los productos agrícolas generó mayores presiones en los precios en los últimos meses.
Mayores costos
Para el ex funcionario del Central, un síntoma del deterioro que están sufriendo las empresas es que los costos industriales aumentaron 47% en 2007, contra precios que subieron 20% (al menos esto es lo que sostiene la UIA).
Además de los convocados para esta reunión (en la que hubo unas 60 personas), muchos otros han participado del Encuentro de Economistas Argentinos en los últimos años. Entre ellos Marcelo Lascano, Héctor Valle y Roberto Favelevic.
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