El presidente de la Cámara de la Industria del Petróleo y de Shell Argentina, Juan José Aranguren, estimó ayer que el precio del metro cúbico de GNC debería ubicarse entre 0,90 y 1 peso, lo que implicaría una suba de más de 100% con respecto al valor actual al público que oscila entre 0,36 y 0,47 pesos.
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Según Aranguren, la medida es necesaria para terminar con la distorsión existente en el mercado de los combustibles líquidos. «Para regularizar el mercado, de acuerdo al nivel actual de los precios de las naftas y el gasoil, el GNC debería estar entre 90 centavos y un peso», afirmó, atribuyendo la dispersión de precios a la baja carga impositiva sobre el GNC.
Aranguren señaló que la distorsión en el mercado de los combustibles, derivó en una caída de 14% en las ventas de naftas durante los siete primeros meses del año, mientras las ventas de GNC crecieron 35%. Añadió que «esta situación lleva a que la mitad de la nafta que se produce en el país deba exportarse, pero con muy baja rentabilidad».
• Impuestos
Recordó que la incidencia de impuestos sobre el precio de la nafta super es de 61%, en la común alcanza a 70%, mientras que para el GNC es de 16%.
Aranguren se manifestó de acuerdo con el proyecto del gobierno que impulsa una reconversión al GNC para el transporte público de pasajeros y para el de carga, pero afirmó que «no corresponde subsidiar a los vehículos particulares de alto valor». «Cada mes unos 26.000 vehículos se reconvierten a GNC, en su mayoría automóviles particulares de lujo, cuyo combustible subsidia el resto de la sociedad», dijo Aranguren.
Aranguren formuló estas declaraciones tras la puesta en marcha de una turbina de generación eléctrica para la refinería de Shell ubicada en Dock Sud.
«Esta inversión es parte de los más de 180 millones de dólares que Shell invirtió en esta refinería a lo largo de los últimos cinco años para mejorar los estándares de seguridad y el cuidado responsable del medio ambiente», destacó Aranguren, al presentar la turbina.
La turbina demandó una inversión de 11 millones de dólares y fue comprada a un emprendimiento de Shell desactivado en Alemania. Generará 25 megavatios para abastecer a las plantas de la refinería, y permitirá reducir las emisiones de dióxido de carbono (asociada al efecto invernadero) en 70.000 toneladas al año, según informó la compañía.
«Sucede que al tener como único combustible al gas natural, este sistema mejora sustancialmente el desempeño en materia de eficiencia y por consiguiente su desempeño ambiental, al reducir el nivel de emisiones», señaló Aranguren.
En otro orden, Aranguren también anunció que la empresa «escucha ofertas» para su participación en dos yacimientos de gas ubicados en la provincia de Salta.
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