22 de mayo 2008 - 00:00

Pidiendo permiso, eludió y se salvó

Pidiendo permiso, eludió y se salvó
Era una fecha para disfrazarse de «salamandra bursátil», cuando los pisos estaban en llamas y los mercados volvían a sufrir recaídas de tono mayor. A tal punto, que la tarde cayó con un Dow Jones en resbalada de casi 2 por ciento, que replicaba en el Bovespa y con el índice brasileño copiando casi lo mismo que el del Norte, en negativo.

Y el disfraz pareció quedarle bien, a un Merval que pudo mostrar un saldo final alejado del fuego, quedando intacto para la rueda siguiente. Y conservando lo obtenido -también de modo extraño- en la precedente.

Nada que pueda dejar huella estadística, pero solamente por comparación con los restantes ese debilucho 0,12% de positivo, lució como si hubiera resultado un día de muy buen nivel. Los demás retrocedieron, un par de pasos, el Merval se quedó donde estaba, ergo, ganó terreno sin tener que avanzar.

Con mínimo de «2.219» puntos, llegando a un máximo de buen calibre -en los «2.257» puntos- se aferró hasta con las uñas a un definitivo «2.221», muy loable.

  • Y con órdenes

  • Se sumó a la resistencia una condición que no tenía el martes: en lugar de acurrucarse en defensa, comprimiendo al mercado, salió en ataque y asimilando ventas. Hasta hacer un total de 117 millones de pesos efectivo, en una levantada importante -respecto de 77 millones de pesos del martes- que movió a las plazas, dio liquidez, mostró buena aspersión de las órdenes de salida. En las diferencias también tuvo nivel parejo, a tal punto que hubo «35» alzas, contra «36» bajas, conformando una rueda con datos mucho más armoniosos que el día anterior.

    Difícil es saber los reales argumentos, más allá del sainete gobierno vs. campo, todavía en veremos. En definitiva, una simpática «salamandra» porteña que supo saltar sobre las brasas. Y la Bolsa, de bombero.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar