15 de abril 2002 - 00:00

Pistrelli Díaz finalmente se fusionó con Ernst & Young

La consultora Pistrelli Díaz y Asociados encontró socio: luego de negociar con las filiales locales de KPMG y de Deloitte & Touche, la ex asociada de Arthur Andersen a nivel local se fusionará con Ernst & Young, que en la Argentina está representada por Henry Martin, Lisdero y Asociados.

Según Ricardo Furman, vocero de Pistrelli, en la elección de Ernst & Young tuvo que ver «la similitud de las culturas de ambas firmas». Pistrelli venía buscando socio desde que el escándalo Enron acabó con la credibilidad de Arthur Andersen, y propició la disgregación de una de las «big five». Las primeras gestiones con KPMG (y su posterior fracaso) fueron reflejo de lo que sucedía a escala global. Las tratativas con Ernst & Young, en cambio, se aceleraron la última semana y se concretaron el sábado a la noche.

La única firma del grupo de las «big five» (las cinco grandes consultoras mundiales, hoy reducidas a cuatro por la inminente desaparición de Andersen) que nunca tomó contacto con la gente de Pistrelli fue PriceWaterhouseCoopers.

Según un comunicado distribuido ayer, ambos estudios contables combinarán sus operaciones en la Argentina, lo que dará lugar a la creación de una firma «con ingresos superiores a los $ 100 millones y más de 1.500 profesionales». Pistrelli tendría hoy unos 400 clientes (no todos de auditoría), y Ernst & Young más de 200.

• Largo plazo

«Todavía no está definido quién tomará el timón de la firma fusionada», dijo Furman. «Buscamos un socio en base a poder conformar un proyecto de largo plazo, no una alianza que dure una semana». Según el comunicado, «la integración fue aprobada por unanimidad por los socios de ambas organizaciones».

Las cabezas de Henry Martin Lisdero y de Pistrelli Díaz son
Orlando Laratro y Jorge Verruno respectivamente. Desde ya, esta nueva firma responderá a Ernst & Young International, y reportarán a la división América latina que funciona en San Pablo. En los planes de la consultora estaría la creación de una subdivisión «Cono Sur», que operaría desde Buenos Aires, y de la que dependerían Chile, Paraguay, Uruguay y Bolivia.

Justamente fue Chile el primer país de la región en el que se fusionaron las asociadas a ambas consultoras (el estudio chileno es
Langton Clarke), lo que sucedió la semana pasada. Ernst & Young también absorbió ex filiales de Andersen en otras partes del mundo (Asia, Europa).

«Si bien es cierto que lo de Enron nos golpeó, también lo es que no perdimos ni un cliente desde el escándalo»,
asegura Furman. «Es lógica la sorpresa y el dolor que sentimos por lo sucedido: Pistrelli era miembro de la organización Arthur Andersen desde hace más de 40 años (1959 para ser precisos), y desde entonces nos movimos de acuerdo a las estrictas normas que venían desde la casa matriz. Lo de Enron fue un durísimo golpe moral».

Según fuentes del mercado, sería intención de ambas firmas limitar los recortes de personal (inevitables, desde ya, aunque más no sea por la duplicación de funciones que conlleva cualquier fusión) al mínimo. También trascendió que se pedirá el retiro voluntario a los socios de ambas firmas que hubieran superado la edad máxima para desempeñarse en el estudio.

También habrá que definir el domicilio de la fusionada: cada una de las firmas, obviamente, tiene su propia sede administrativa (ambas en el microcentro), ninguna en condiciones de albergar el personal de la otra.

S.D.

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