Por fraudes de sus empleados, empresas facturan 10% menos
-
Una nueva modalidad de pago para billeteras virtuales le compite al QR
-
Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
Según la última encuesta realizada por la consultora KPMG sobre fraudes corporativos en el país, 33% de los encuestados respondió haber sufrido algún acto de corrupción o fraude durante 2003. El nivel no es alto si se considera que en 2001 alcanzó 55%.
De Núñez comentó que una vez descubierto el fraude, «alrededor de 60% de las denuncias se realizan dentro de las empresas y 40% en los juzgados, lo cual es terriblemente contraproducente para la compañía porque las denuncias judiciales son aleccionadoras. Si la compañía no toma medidas judiciales, los delitos vuelven a cometerse al poco tiempo», advirtió.
En cambio, si al empleado se le sigue un juicio por su accionar delictivo, se sienta un precedente y se concientiza al resto del staff para que no sucedan estos ilícitos.
Además, si la empresa decide (como pasa en muchos casos) desprenderse del empleado sin denunciarlo, esa persona termina siendo indemnizada y beneficiada con todas las situaciones ventajosas que da hoy la legislación laboral.
En el estudio de KPMG, en 30% de los casos los empresarios respondieron que de inmediato se despidió al involucrado, 15% solicitó revisión de los auditores internos y sólo 13% lo denunció ante la Justicia. Como el resarcimiento por el daño para la empresa nunca llega a cubrir los costos del delito, los especialistas recomiendan que la mejor herramienta contra los fraudes en compañías es la prevención. En las grandes empresas, las auditorías son cada vez más frecuentes y evitan los delitos casi en su totalidad.
Mientras los delitos se llevan entre 5% y 10% de la facturación de la compañía, el costo preventivo representa menos de 3% de ese perjuicio económico que puede ocasionarse.
Las auditorías no sólo evitan delitos, sino que también contribuyen a que se recaben pruebas cuando se cometa uno. Es importante que las pruebas que tiene la empresa para una eventual causa tengan validez en sede judicial para terminar en una condena.



Dejá tu comentario