14 de marzo 2006 - 00:00

Postergarían franceses otra vez salida de Aguas

Jacques Chirac
Jacques Chirac
Aguas Argentinas realizará una nueva reunión de directorio a principios de abril para analizar el balance de 2005, pero ya trascendió que, salvo un imprevisto, en esa fecha todavía no habrá definición sobre el futuro de la compañía.

Entretanto, se estima que funcionarios de Suez, accionista principal y operadora de la empresa local, recibirían nuevamente al empresario Eduardo Eurnekian en París en los próximos días.

Se cree también que Suez no renovaría la garantía de la concesión que vence el 31 de este mes. Sin embargo, aunque esto puede ser motivo de rescisión del contrato, el Estado no utilizaría ese recurso porque por el momento quiere que los privados sigan al frente de la empresa.

La asamblea de accionistas de Aguas Argentinas decidió el 22 de setiembre pasado dar por rescindido el contrato de concesión por culpa del concesionario (el Estado nacional). Voceros de Suez dijeron también que se retirarían de la concesión en un término de 90 días, plazo que venció a mediados de febrero.

El gobierno, por su parte, consideró que no se habían cumplido los pasos formales previstos en el contrato para la rescisión por culpa del concesionario, y que Suez y el resto de los accionistas extranjeros que votaron a favor de retirarse no podían dejar la concesión en 90 días, sino al término de un año. Esa diferencia de interpretaciones subsiste hasta ahora, pero Suez sigue permaneciendo al frente de la prestadora, estimándose que quiere evitar una batalla en la Justicia local que podría iniciar el gobierno y que prefiere retirarse sin que se generen repercusiones internacionales que le serían desfavorables.

• Conveniencia

En esa instancia, tanto al gobierno como a Suez les conviene que Eurnekian siga produciendo hechos que demuestren interés en adquirir la compañía, aunque no se sepa hasta dónde llega verdaderamente el compromiso en un negocio complicado y de alta exposición pública.

A fines de febrero, el empresario,muy concentrado en los últimos años en la actividad aeroportuaria aquí y en otros países del mundo, viajó a Francia para entrevistarse con Suez en compañía de un representante del Banco Galicia, que ya tiene 8,4% de Aguas.

Del encuentro surgieron repercusiones polémicas, originadas en el malestar de Suez, que esperaba una propuesta de precio de parte de Eurnekian cercana a los u$s 300 millones, justificados en que en enero se hizo cargo de una deuda de Aguas con el Banco Mundial por u$s 320 millones.

A todo esto, Suez se encuentra en este momento en el medio de los movimientos en el sector energético que se están produciendo en la Unión Europea. De hecho, el gobierno de Jacques Chirac anunció la fusión de Suez con Gaz de France para evitar una oferta hostil sobre el primero, por parte de la italiana Enel.

• Interrogante

Si la operación se concreta, Gaz de France tendrá 70% de la empresa fusionada, lo que origina algún interrogante sobre el futuro de Aguas, ya que no sería lo mismo para el gobierno nacional negociar con una empresa privada que con gerentes que reportan al Estado francés.

De todos modos, todavía falta para que la fusión se concrete y lo más posible es que la Argentina no signifique una prioridad para los que actúen en el nuevo management.

Asimismo, la situación en Europa viene generando rumores sobre Aguas de Barcelona (Agbar). Esta tiene 25% de Aguas Argentinas y su capital se reparte entre Suez y La Caixa con empresarios catalanes, por partes técnicamente iguales, aunque la operación es de los franceses.

Según una versión, La Caixa le pediría a Suez que se retire de Aguas de Barcelona si el grupo francés se fusiona con Gaz de France, justificando esa posición en que 70% del capital de la nueva compañía pasará a ser controlado por el Estado español. Esto también podría tener consecuencias sobre la actividad en nuestro país.

En los últimos meses, el gobierno nacional buscó infructuosamente que Agbar quedara al frente de la operación de Aguas Argentinas. Para ese objetivo, hasta pidió la intervención del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Ahora, si se concretara la salida de Suez de Aguas de Barcelona, y La Caixa se convirtiera en el accionista principal, la presión podría renovarse considerando el predominio de la entidad catalana en Repsol YPF y Gas Natural, y el interés de adquirir la eléctrica española Endesa, también de fuerte presencia en nuestro país.

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