8 de enero 2003 - 00:00

Prat-Gay salió ayer a frenar pánico

Ayer, antes de reunirse con el ministro Lavagna en el Palacio de Hacienda para definir una nueva liberación del mercado de cambios, Alfonso Prat-Gay claramente envió un mensaje al mercado con su intervención en la plaza cambiaria: «No quiero ver el dólar mucho más abajo de lo que está hoy». Fue su respuesta ante la minicorrida al revés a la que presenciaron sus antecesores Mario Blejer y Aldo Pignanelli con empresas que se estaban refugiando en el peso, exportadores puntualmente, ya que temían perder ingresos por la caída de la moneda norteamericana.

Ayer la muestra del pánico de algunos grandes jugadores salió claramente a la luz: de unas ventas que en promedio llegaban a u$s 55 millones, treparon a u$s 124 millones en la víspera. Es un aumento de 125% en el día. El mensaje de Prat-Gay además se vio en que de esos u$s 124 millones no sólo no volcó nada al mercado cambiario sino que el titular del Central optó por comprar a bancos u$s 4 millones adicionales.

Estos fueron los factores que jugaron en la decisión del equipo económico ayer: Demanda de dinero: para la dupla Prat-Gay-Lacoste ya no había más margen para seguir emitiendo pesos, especialmente tras los $ 1.035 millones impresos en diciembre y los $ 500 millones de ayer, sin que impacte en precios. De lo que se emitió en los últimos tres meses, la mayor parte se volcó al circulante y a las cuentas que las entidades tienen en el BCRA (para tener liquidez por amparos y pago de CEDRO).

• «Corralito»

Un dato no tomado en cuenta por su impacto económico fue la liberación del «corralito»: dado que se permitió mover más efectivo, público y empresas optaron por manejar más «cash» y así evitar el pago del impuesto al cheque por cada débito y crédito en cuenta corriente. Por esto es que en diciembre cayó la recaudación de este tributo. Paralelamente el impacto en precios de los pesos que estaba emitiendo de más el Central -por encima de la demanda de dinero-se iba a ver reflejado en precios a los tres o seis meses.

• Licitación de Lebac: tampoco el Central tenía más margen para seguir quitando pesos del mercado, a través de la colocación de estos títulos. Tasas de interés para arriba y un déficit cuasi fiscal que ya lo convertían en una bomba de tiempo por el monto a pagar eral las restricciones para Prat-Gay.

• Caída mundial

• Mercados mundiales: el directorio de la entidad tomó en consideración que la del dólar es una caída mundial, aunque en mercados que actúan en forma independiente. Contra el euro perdió 4% en 30 días, y contra el real 5%. Precisamente la variable que Prat-Gay sigue de cerca es la relación peso-real, que poco ha variado -1,5%- en el último mes.

• Acuerdo con el FMI: la liberación del mercado era una de las condiciones que se requería para la firma de un entendimiento. Además, un dólar bajo afectaba a Economía ya que las metas de recaudación este año están algo «infladas», por lo que lo que ingresaba por retenciones e IVA iba a verse disminuido.

Una sola cuestión frenaba al equipo económico antes de la liberación del mercado cambiario: ¿y si se complica la situación política y se revierte la tendencia? ¿Y si no se puede cumplir a los dos meses el acuerdo con el FMI? ¿Y si con el dinero del «corralón», el público sale a comprar dólares fuertemente? Son ahora los temas que los mantendrán en alerta y por ello es que no fue más audaz la eliminación de restricciones.

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