Precio de campos sigue en nivel récord pese a la soja

Economía

La soja sigue marcando el ritmo del mercado de compraventa de campos. El «oro verde», que el año pasado supo arrastrar el valor de la tierra a los más altos niveles históricos, se mantiene firme y sin perspectivas de bajas pese a lo visto durante los últimos meses, cuando la oleaginosa estrella perdió casi 50%. Por eso, con la recuperación de alrededor de 35% que mostraron los precios de la soja en el último mes, ya no sorprende que este mercado se mantenga firme y muy demandado.

La estadística muestra que, en valores promedio, una hectárea en Pergamino, Rojas o Salto se ubica en u$s 5.400, aunque, de acuerdo con su ubicación, receptividad o mejoras, el precio pueda saltar desde u$s 4.500 hasta u$s 6.000. Otro tanto ocurre en la zona triguera de Tres Arroyos, Necochea y Lobería, donde el valor promedia los u$s 2.000 por hectárea. Pero el escenario varía si se lo analiza por rendimientos de cultivo: según los datos de Márgenes Agropecuarios, en noviembre eran necesarios 794 quintales de maíz para comprar una hectárea con aptitud maicera y en marzo se calcula un equivalente a 841 quintales. En trigo eran necesarios 222 quintales en noviembre, mientras en marzo una hectárea se calcula en 255 quintales.

• Sin alternativa

«Hay posiciones muy alejadas entre compradores y vendedores. Los precios de los campos no bajan porque no hay otra alternativa de inversión. Los propietarios siguen muy firmes en sus pretensiones y los potenciales compradores, aunque saben que la renta del agro no es muy alta, buscan posicionarse», argumenta Mario Arbolave, analista de este mercado.

La pregunta que todos se hacen es por qué los precios de las tierras no se reacomodaron a la baja cuando la soja cayó durante el último trimestre de 2004.
«La baja siempre es más lenta y el alza es más rápida en este mercado. Los vendedores, antes de consolidar un menor precio, esperan conocer otras ventas, y siempre tienen fresco el recuerdo de las mejores cotizaciones de su zona», explicaba Arbolave.

Coincidía con la «foto» del mercado el operador
Alejandro Elizalde: «Hay muy pocos campos en oferta y los precios se mantienen firmes. Los compradores permanecen expectantes por el ambiente político y por las declaraciones del Presidente. Esto genera una meseta de precios, con niveles altos».

La baja de precios experimentada en la soja y la suba progresiva y rápida del último mes generaron modificaciones, al menos en los análisis previos, en el mercado de arrendamientos.
De hecho, los arriendos se pensaron a menor valor en quintales para la campaña 2005/'06. Y dicen los expertos que el mercado de arrendamientos es un anticipo de lo que pasa luego, a un ritmo muy lento, con el mercado de compraventa de campos.

Los propietarios que habitualmente arriendan sus campos tuvieron ya a fines del año pasado la certeza de que los valores 2004/'05 no se repetirían. Pero los nuevos acuerdos, para quienes negocian esto anualmente, se realizarán recién a partir del próximo mes. Las negociaciones preliminares indican que surgen valores inferiores en quintales o combinaciones entre porcentaje y rinde. Lo cierto es que los jugadores de este mercado (muchos de ellos inversores extrasectoriales) seguirán monitoreando el mercado sojero, el cultivo más rentable que permite el campo y que marca el ritmo de la tierra productiva.

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