24 de noviembre 2005 - 00:00

Preocupa a empresarios inflación y "método Moyano" para reclamar

Comenzó ayer con polémicas el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Martín Redrado eligió el lugar para cargar con mayor fuerza contra el impuesto al cheque, un tema que le duele a Roberto Lavagna. Dijo ante la obvia aprobación de los empresarios que es el tributo más distorsivo de todo el sistema fiscal y recomendó que se reduzca de manera gradual. Antes, en la apertura, habló el empresario supermercadista Alfredo Coto, que hace semanas había sido señalado por el gobierno como uno de los culpables del aumento de la inflación. Dijo que crecer no es desarrollarse. Los representantes de las principales compañías del país se mostraron preocupados por el alza de precios y por la falta de reacción oficial ante el "método Moyano".

El presidentedelColoquio,AlfredoCoto, abrióla cumbreempresariaseñalandoensu discurso:«Noalcanzasólo concrecer; hayqueprogresarcomopaís».
El presidente del Coloquio, Alfredo Coto, abrió la cumbre empresaria señalando en su discurso: «No alcanza sólo con crecer; hay que progresar como país».
Mar del Plata (enviado especial) - «No alcanza sólo con crecer; hay que progresar como país.» Alfredo Coto, presidente del 41º Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresario Argentino) pareció enviar un mensaje a quienes exhiben los índices de crecimiento de la economía como un logro suficiente para garantizar el desarrollo. El mensaje del empresario pasó casi inadvertido por los casi 400 empresarios que llegaron a Mar del Plata para una nueva edición de este «clásico» de la actividad. Es que no hubo aplausos sino hasta el final, pese a que, como pocas veces en los últimos años, los pasillos del Sheraton Mar del Plata se llenaron de comentarios preocupados sobre los índices inflacionarios y el «método Moyano» de protesta sindical. El inicio del Coloquio debió posponerse un par de horas: la tormenta que se cernía sobre Buenos Aires atrasó la partida de dos de los vuelos que traían a los participantes, muchos de los cuales optaron por «bajarse» de los aviones y tomar sus automóviles, y otros por «bajarse» del todo.

A esa altura ya se sabía que uno de los platos fuertes del encuentro, la presencia de la candidata presidencial chilena Michelle Bachelet, no se concretaría. La socialista optó por quedarse en su país y no descuidar una campaña electoral que ya no la muestra tan segura ganadora como hace algunas semanas. Por eso, la sala fue llenándose a medida que Coto desgranaba su discurso, la mayor parte del cual transitó por carriles meramente formales. No hubo, claro, una defensa de la cadena minorista, acusada junto con las empresas alimentarias de ser las culpables de las últimas subas de precios.

Sí lo hizo Juan Manuel Forn, presidente (no ejecutivo) de Molinos Río de la Plata, la principal alimentaria del país, quien dijo que la inflación «no tiene como causa el déficit de oferta, que existe sólo en algunos casos puntuales (harina, arroz, aceites, leche), sino también la suba del gasto público que se produjo este año electoral. Tampoco creo que sea efectiva en una economía como la Argentina una medida astringente como la suba de las tasas de interés para desalentar el consumo».

• Estrategia

De todos modos, elogió el «progreso sostenido, pero para lograrlo hace falta una estrategia nacional».

El empresario dijo que eso permitirá «generar más y mejores puestos de trabajo, que es el rol crucial del empresariado». En las mesas, entre muchos otros, se ubicaban Clarisa Lifsic de Estol ( Banco Hipotecario), Daniel Llambías (Banco Galicia), José Octavio Bordón ( embajador en Estados Unidos), Pablo Devoto (Nestlé), Carlos Brown (diputado), Horst Paulmann (Cencosud), Jorge Justo (Unicenter), Fabio Fabbri (Carrefour), Carlos Paz Soldán (Procter & Gamble) y Tomás Hess (Esso).

Varios de ellos, de hecho, harían más tarde de coordinadores y/u oradores.
Marcelo Argüelles, accionista principal de Sidas/Biosidus, reclamó desde el escenario «políticas de Estado y créditos a largo plazo para el desarrollo tecnológico del país». El empresario tenía desde dónde hacer el reclamo: su grupo fue el primero en clonar un vacuno en el país, y también desarrolla berries clonados.

Los económicos no fueron los únicos comentarios de pasillo que se escucharon: la ausencia de
Felipe Solá, cuya presencia estaba prevista para ayer a la noche (fue reemplazado como orador central por el intendente Daniel Katz) fue atribuida a un supuesto llamado del propio presidente Néstor Kirchner, quien le habría «sugerido» que no concurriera.

Se sabe que este foro empresario, en el que priman las empresas de servicios por sobre las industriales,
no es uno que goce de las preferencias del titular del Ejecutivo.

Sin embargo, algunos directivos de IDEA aseguraban que el gobernador bonaerense se hará presente en lo que será la segunda comida de las jornadas, y que la postergación se debía justamente al faltazo de Bachelet, con quien iba a compartir la mesa principal. Hoy se sabrá cuál de las versiones era la cierta.

• Presencias

Del gobierno quedarían firmes las presencias de los ministros Daniel Filmus (esta tarde) y Roberto Lavagna (mañana, cerrando el Coloquio). De concretarse estas visitas, será más que interesante escuchar al titular del Palacio de Hacienda en su primera aparición pública después de que aprovechó la convención de la Cámara Argentina de la Construcción para pasarle una factura a su par y adversario en el gabinete, Julio De Vido.

Sucede que poco después de que Lavagna los calificara de «cartel», el propio Kirchner atravesó la ciudad para elogiar a los constructores como el sector más dinámico de la sociedad.

Dejá tu comentario

Te puede interesar