San Pablo (Reuters, ANSA, O Estado de Sao Paulo) - El dólar no deja de ser un problema para el gobierno de Lula. Poco tiempo atrás la fuerte suba de la divisa (a 3,55 reales) obligó a subir las tasas de interés para atemperar el impacto sobre los precios internos. Ahora el mejor humor de los mercados y la aparente eficacia de la política monetaria explican la abrupta baja del dólar (a 3,155 reales ayer). Pero lo que sería una buena noticia para el gobierno se ha traducido en un contrapunto entre los máximos dirigentes. Mientras el titular del Banco Central, Henrique Meirelles, reiteró ayer que no intervendrá para frenar la caída del dólar, otros miembros del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva alertaron que si la moneda norte-americana perfora el piso de los 3 reales perjudicará las exportaciones.
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«La principal necesidad de Brasil en este momento es exportar, exportar y exportar. Estoy seguro que el Banco Central sabrá tomar medidas para evitar que el dólar caiga demasiado», dijo el senador Aloizio Mercadante, líder del gobierno en el Senado.
Por su parte, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, el empresario Luiz Furlan, sostuvo que las metas de exportación pueden ser logradas con un dólar en un valor promedio de hasta 3 reales. «Por debajo de eso se enciende la luz roja», aseguró.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial manifestó su preocupación con la caída del dólar, estimando que se perderían unos 4.000 millones de dólares de saldo comercial. «Con un dólar a 3,40 reales el superávit comercial alcanzaría a 17.800 millones de dólares. Pero si la cotización continúa cayendo, llegando a 3 reales en julio, el superávit caerá a 13.800 millones de dólares», señaló Julio Cesar Gomes de Almeida, director del Instituto.
Por la mañana, Meirelles, tal como lo hizo Lula el viernes, sostuvo que el Banco Central no hará nada para sostener al dólar ya que «no hay una meta oficial para el cambio». «La única meta del Banco Central es la de la inflación», precisó. Ayer el dólar cayó 2,10 por ciento y cerró a 3,155 reales para la venta y a 3,150 reales para la compra, en su menor nivel desde el 12 de setiembre del año pasado.
•Satisfacción
Según los analistas, los inversores están satisfechos con los indicadores macroeconómicos de Brasil y el humor del mercado internacional está mejorando al ritmo del avance de las tropas aliadas en Irak. La tasa de riesgo-país perforó a la baja la barrera de los 900 puntos y cayó a 897, mientras que los C-Bonds, los bonos de la deuda más negociados, se valorizaron 1,81 por ciento al cotizar a 84,250 por ciento de su valor nominal.
Con la caída del riesgo-país por debajo de los 900 puntos el tipo de cambio debería continuar bajando hacia un nivel compatible con la nueva prima de riesgo. Por ello los analistas se inclinan a un escenario bajista para el dólar en las próximas jornadas.
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