El Banco Central saldría desde hoy a frenar la escalada del dólar que se produjo a fines de la semana pasada. Esta es la idea que, al menos, manejaban el fin de semana los principales miembros del directorio.
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La semana pasada, el precio del dólar se elevó de $ 3,65 a $ 3,70 en apenas un par de días. Las discusiones sobre la actitud que tomaría el gobierno respecto del pago de deudas con organismos (que debería hacerse con reservas) produjo cierta incertidumbre entre los operadores.
Curiosamente, pese a esta suba en la cotización, el Central continuó ganando reservas. Pero ahora cambiaría la estrategia.
«De ser necesario, saldremos a vender reservas para mantener el tipo de cambio y, si podemos, llevarlo nuevamente a $ 3,65 como estaba a principios de la semana pasada», explicó un director de la entidad a Ambito Financiero.
El funcionario agregó que «en agosto y en lo que va de setiembre acumulamos más de u$s 500 millones por la actividad de compraventa. Nos da margen para intervenir con fuerza y planchar la cotización».
Se juntan dos eventos que provocarán una mayor presencia del BCRA. Por un lado, el equipo económico estará en Washington para intentar destrabar un acuerdo con el FMI, lo que de por sí ya genera especulaciones y volatilidad.
Pero, además, a partir de esta semana los bancos ya pueden comenzar a devolver los $ 7.000 más el CER de sus clientes con depósitos reprogramados. Esta medida -que en realidad tendrá impacto desde la semana próxima- generará la liberación de unos $ 2.000 millones que también podrían presionar al dólar. Asimismo, continuarán siguiendo de cerca el comportamiento del mercado cambiario para mantener rígido el control de cambios.