26 de octubre 2001 - 00:00

Presiona EE.UU. al mundo para que baje la producción de acero

Lima - Stephen Claey, principal asesor de la administración Bush en el área de importaciones, fue terminante al disertar en el Congreso del Acero (ILAFA): «Estados Unidos está comprometido en terminar con el statu quo, pero no puede hacerlo solo. Son necesarios el compromiso y las acciones concretas de todos los países productores de acero para resolver el problema de la industria». El mensaje de Claey a las compañías siderúrgicas y sus gobiernos fue claro: no hay otra salida que reducir capacidad de producción, lo que significa que será necesario cerrar plantas productivas.

Para ello, el funcionario estadounidense, quien tuvo que enfrentar a los siderúrgicos un día después de que la Comisión de Comercio Internacional (ITC) de EE.UU. resolviera que las importaciones de acero dañaron a la industria estadounidense, sostuvo que el gobierno americano no sólo quiere eliminar capacidad de producción excedente y antieconómica, sino también los subsidios y la competencia desleal. «Se necesita la acción conjunta de los gobiernos para reducir la capacidad excedente», señaló Claey, quien recomendó a las siderúrgicas a alentar a sus gobiernos para que lleven a la reunión de diciembre de la OCDE, en París, propuestas concretas para solucionar el desequilibrio del mercado del acero.

Para acelerar el ajuste del sector siderúrgico mundial, el gobierno americano, a través de la investigación de la Sección 201 (luego de que la ITC dictaminara daño), presionará a cada país para que emprenda la racionalización de su industria.

• Pedido oficial

Frente a dicha amenaza, los productores de acero de América latina se encolumnan, y el próximo lunes harán un pedido oficial a los gobiernos de la región, a través de una solicitada en los principales periódicos. Solicitarán acciones inmediatas en apoyo de la industria. Entre ellas, pedirán la «aplicación urgente de medidas temporales arancelarias para evitar la desviación del comercio, acelerar procesos antidumping y salvaguardias para enfrentar el comercio desleal; y promover negociaciones bilaterales con los países que practican el comercio desleal».

La misiva la firmarán empresas de la Argentina, Brasil, Costa Rica, Cuba, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, República Dominicana, Perú y Venezuela.

Para poner el problema en números, basta con señalar que los países del este europeo producen más de 150 millones de toneladas anuales y consumen 70 millones. Las 80 millones de toneladas restantes son las que deambulan por el mundo en busca de entrar en los mercados, a cualquier precio.

El continente americano es un neto importador de acero, por lo que no constituye ninguna amenaza para el mercado americano. Este sería uno de los principales argumentos para negociar con los EE.UU.: que no aplique cuotas ni aumente aranceles a la región.

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