Estados Unidos jugará un rol clave hoy, cuando se reúna el directorio del FMI para analizar la primera revisión de metas del acuerdo con la Argentina. Pese a la resistencia de varios países europeos ante las demoras para avanzar en la reestructuración de la deuda y otras cuestiones estructurales, el Tesoro estadounidense es proclive a darle más tiempo al equipo económico. La aprobación destrabará un desembolso de u$s 330 millones pendiente desde diciembre y también habilitaría nuevos créditos del Banco Mundial, que llegarían durante febrero. En el gobierno ya se preparan para la próxima batalla, que será la segunda revisión de metas a partir del 20 de febrero. Si bien están cumplidas las metas de recaudación y de emisión monetaria, se espera una fuerte presión del organismo para que la Argentina avance claramente hacia una salida "amigable" del default.
Fuerte expectativa despierta la reunión de directorio del FMI hoy en Washington, en la que se aprobaría la primera revisión de metas del acuerdo firmado con la Argentina. Además del visto bueno que se daría en el encuentro, también será clave desagregar cómo votaron los principales miembros del organismo, ya que trascendió la fuerte resistencia de varios países europeos para dar luz verde en esta negociación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La votación se definiría a favor de la Argentina por la intervención clave de los Estados Unidos, el principal accionista del FMI con 17% de los votos. Esto ayudaría a inclinar la balanza, ya que arrastraría a otros países para completar la mayoría. El principal conflicto -que divide al directorio del Fondopasa por la falta de señales concretas por parte de la Argentina para avanzar en la reestructuración de la deuda. En reiteradas oportunidades, desde el Fondo insistieron -en consonancia con el Tesoro estadounidense-en la necesidad de avanzar con una propuesta «amigable» con los acreedores, que no es precisamente la quita de 75% del valor nominal de los bonos en default. «Si el director gerente del Fondo -Horst Köhler-dio su visto bueno para que se aprueben las metas, es altamente improbable que el directorio lo dé vuelta», aseguraban ayer con cierto alivio en el palacio de Hacienda. No obstante, ayer se intensificaron los contactos diplomáticos con los representantes de los países que más apoyan al país para que la votación en el Fondo sea lo más favorable posible para el país.
Entre los países con posiciones más negativas se encuentran Holanda, Bélgica, Suecia, Suiza y Australia, que no tienen demasiada gravitación en el organismo, pero cuyas posiciones son escuchadas. También Alemania e Italia insisten en poner reparos, más que nada en respuesta por el perjuicio ocasionado a los ahorristas que compraron bonos argentinos, hoy en default. Con la aprobación del acuerdo, el Fondo desembolsaría antes del fin de semana u$s 330 millones que quedaron pendientes desde diciembre. La postergación del tratamiento del caso argentino también generó retrasos para el envío de estos fondos.
A su vez, el visto bueno del FMI también destrabaría el tratamiento del Country Assistance Stratey (CAS) por parte del Banco Mundial. Esto consiste en un plan de financiamiento para los próximos tres años, por un total de u$s 5.000 millones. El primero de estos créditos será por u$s 500 millones que se desembolsarán automáticamente después de aprobado el CAS. El organismo presidido por James Wolfensohn prometió que el directorio tratará el caso argentino el 12 de febrero, pero en Economía desconfían que todo pase para marzo.
Si finalmente se aprueban las metas de esta primera revisión, no será demasiado el tiempo de tranquilidad en la relación con el FMI. Para la tercera semana de febrero está previsto que arranque la segunda revisión de las metas, para lo cual desembarcará otra vez en Buenos Aires una importante cantidad de miembros del staff del organismo, encabezados por John Thornton y John Dodsworth, principales encargados del caso argentino.
Si bien las metas fiscales y monetarias están cumplidas, todavía existen muchas dudas respecto de los reclamos que puedan efectuar desde Washington. Los avances en la renegociación de la deuda y la readecuación de tarifas serán dos de las cuestiones que se pondrán en juego durante la próxima etapa. No es un dato menor, ya que el gobierno argentino adelantó que no pagará con reservas un vencimiento de u$s 3.100 millones el 9 de marzo si antes no llega el OK del Fondo.
Dejá tu comentario