Varias de las principales empresas del país anunciaron ayer los resultados del ejercicio 2002, números en casi ningún caso alentadores. Veamos tres ejemplos paradigmáticos:
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• El resultado neto del ejercicio 2002 de Molinos Río de la Plata, ajustado por inflación, arrojó una pérdida de $ 84,3 millones que incluye las pérdidas derivadas del impacto de la devaluación del ejercicio, que suman $ 69,6 millones y previsiones extraordinarias sobre créditos fiscales por $ 40,3 millones. En el ejercicio anterior, la mayor alimentaria del país había obtenido una ganancia de $ 52,9 millones.
De todos modos, la empresa obtuvo un resultado operativo de $ 84,2 millones, sólo $ 8,9 millones menor respecto de 2001, a pesar de un mayor cargo de $ 15,3 millones por impuesto al débito bancario y de los sustancialmente menores márgenes de contribución en el mercado local como consecuencia de la recesión. Ese achicamiento de márgenes fue parcialmente compensado por mayores exportaciones de «commodities» (aceite crudo de girasol, pellets y aceite de soja), menores gastos fijos ($ 74,6 millones) y ganancias por $ 36,2 millones de las compañías adquiridas durante el ejercicio.
• Telecom Argentina anunció ayer una pérdida neta de $ 4.354 millones para el ejercicio 2002 y atribuyó la situación a la devaluación, la pesificación y el congelamiento de las tarifas y la recesión de la actividad económica. Así, las ventas netas de la telefónica, ajustadas por inflación, cayeron 43% y representaron $ 3.983 millones, frente a $ 7.004 millones del año precedente. La disminución del tráfico en la telefonía básica fue de 6%, mientras los minutos de telefonía celular facturados cayeron 12%. La compañía suspendió el pago de su deuda financiera e intereses, estimada en $ 11.197 millones en junio del año pasado. A mediados de febrero, anunció la intención de realizar una oferta pública de compra en efectivo de una parte de su deuda, con una quita, y el pago parcial de intereses, pero todavía no tuvo respuesta, y hay rumores de que los principales bancos acreedores no aceptarían la propuesta.
• Otras empresas admitieron pérdidas Acíndar ($ 316.194.953), la cementera Minetti ($ 443.235.775) y Mirgor ($ 12.748.000).
• La excepción es sin dudas YPF, que obtuvo una utilidad neta ajustada por inflación de $ 3.344 millones en el ejercicio 2002. La cifra implica un incremento de 87% sobre la ganancia obtenida en 2001. La petrolera atribuyó esto a las exportaciones, que totalizaron u$s 2.098 millones antes del pago de las retenciones. En un comunicado, la empresa -propiedad de la española Repsol YPF- reiteró haber realizado inversiones en la Argentina por $ 2.693 millones en el pasado año. También, que pagó impuestos por $ 5.401 millones, lo que representa un aumento de 28% con relación a lo aportado en el ejercicio anterior. Según la petrolera, «ese monto aportado por YPF al gobierno nacional y a las provincias fue equivalente a 7,6% de la recaudación de la AFIP de todo el año pasado, confirmando la creciente participación de la empresa como principal contribuyente del país».
• Por su parte, Nobleza Piccardo anunció ayer el rescate de 4,13% de su capital accionario que flota en la Bolsa porteña, mediante el lanzamiento de una OPA y el posterior retiro de la cotización de sus papeles.
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