Primera reunión seria hoy gobierno-acreedores
Más de veinte inversores del exterior participarán hoy en la reunión cumbre del Comité Global de Acreedores con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. En la práctica, se trata del primer encuentro con bonistas internacionales que poseen montos significativos de deuda argentina. Hay desconfianza mutua, y los acreedores insistirían en que el gobierno no tiene «buena fe» para avanzar con las negociaciones.
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Roberto Lavagna
De hecho, tanto el Tesoro estadounidense como el FMI insistieron para que este grupo sea aceptado como interlocutor ante las autoridades argentinas, algo a lo que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, se negó hasta último momento.
En un encuentro de varias horas que mantuvieron ayer, los acreedores estuvieron discutiendo la línea del discurso para el encuentro con Nielsen: «Primero vamos a esperar a ver qué es lo que propone el Ministerio de Economía. Y esperaremos para determinar si damos o no a conocer los detalles de nuestra propuesta», señalaron miembros del GCAB. En los pasillos de Economía no están conformes con los tiempos de las reuniones: «Esto es una imposición del FMI. Las negociaciones con acreedores deberían haberse pactado para más adelante», se sinceran.
En los últimos meses hubo un endurecimiento en la posición de los acreedores internacionales. Aseguran no aceptar quitas de capital por parte del gobierno, aunque sí alargamiento de plazos y menores tasas. Claro que se trata de una estrategia de negociación, con posiciones duras de entrada que luego se irían aflojando.
También el gobierno se mantiene firme con la quita de 75% de valor nominal. Pero apuesta a que los bonos atados a crecimiento generen atractivo y terminen siendo aceptados por una porción importante de bonistas.
De todas formas, en el Palacio de Hacienda son cautos respecto de la aceptación que recibiría la propuesta final, que se daría a conocer a principios de junio. «Entre 50 y 66% nos parece un nivel de aceptación razonable», aseguró Lavagna. En este cálculo confía en que las AFJP aceptarán participar en la reestructuración y lo mismo buena parte de los bonistas individuales de la Argentina. Pero reconocen que costará mucho más convencer a los acreedores del exterior. De eso se tratará esta esperada reunión de hoy.




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