El gobierno de Néstor Kirchner y el de Silvio Berlusconi acordaron ayer concretar acciones diplomáticas para comenzar a mejorar las relaciones bilaterales, luego de varios años de distanciamiento por la declaración de default de la Argentina que dejó impagos unos 14.000 millones de dólares en bonos en manos de ahorristas del país europeo.
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El primer paso en este sentido fue la sorpresiva reunión entre el jefe de gobierno italiano y el canciller argentino, Rafael Bielsa, que durante una visita personal a Roma fue citado por Berlusconi el miércoles a la tarde a un encuentro privado. Allí, el premier italiano le deslizó al argentino que la rígida posición de su país ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría flexibilizarse en el futuro. Si bien no hubo mayores precisiones sobre este punto por parte de Berlusconi, la frase que dijo el italiano fue que su país «no bloqueará más las posiciones argentinas en el FMI».
Si esto sucede, la posición del país ante el organismo financiero internacional cambiaría radicalmente, ya que Italia era uno de los miembros que venían votando en contra de la Argentina en el directorio del Fondo. Como mínimo, Italia pasaría de votar en contra de un acuerdo a abstenerse, lo que dejaría a Japón en una posición solitaria. La esperanza de la Argentina va más allá y se espera que en esta nueva etapa en las relaciones bilaterales que comenzó el miércoles, Italia vote a favor de un acuerdo con el FMI, siguiendo las posiciones de Estados Unidos, Alemania y Francia.
El segundo paso en la intención de mejorar la relación se dio ayer, cuando el ministro de Relaciones de Italia, Gianfranco Fini, llamó a Bielsa para otro encuentro, esta vez de manera oficial y en la sede de la cancillería del país europeo. Allí ambos funcionarios definieron un cronograma bilateral de reuniones en ambos países buscando mejorar la hasta ahora maltrecha relación.
El primer encuentro ya cerrado será una visita de Fini a Buenos Aires, para mediados de enero de 2006. Antes de este encuentro, se realizarán reuniones a nivel técnico entre funcionarios de las dos cancillerías, sobre cuestiones comerciales de apertura de mercado y el posible relanzamiento de la llamada Comisión Mixta Bilateral, un ámbito de discusión económica y política que comenzó a operar entre los dos países desde fines de los '80 y que está suspendido desde la declaración del default.
Fini recibió a su par argentino tras dos intentos fallidos -en ocasión de las exequias de Juan Pablo II y el inicio de Pontificado de Benedicto XVI- que fueron dos claros gestos políticos del deterioro de las relaciones. Ambos cancilleres definieron la visita oficial de Fini a Buenos Aires para mediados de enero, aun cuando la voluntad de ambos era concretar una fecha más inmediata, en lo posible en ocasión de la visita que el italiano realizará a Brasil próximamente.
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