7 de enero 2005 - 00:00

Prometen a familiares pagarles los abogados

Un grupo de familiares de las víctimas del incendio del boliche de Once, ayer en Casa de Gobierno, donde presentaron sus demandas al presidente Néstor Kirchner.
Un grupo de familiares de las víctimas del incendio del boliche de Once, ayer en Casa de Gobierno, donde presentaron sus demandas al presidente Néstor Kirchner.
Abogados, peritos, psicólogos y asistentes sociales. Con ese arsenal, Néstor Kirchner intenta apagar la furia y el malestar que desataron en su contra los familiares de las víctimas del incendio de República Cromagnon por su ausencia y su silencio en los días siguientes a la tragedia.

El Presidente, que el martes interrumpió su descanso en El Calafate para viajar a Capital Federal y reunirse con padres, hermanos y amigos de los fallecidos, volvió ayer a recibir en la Casa Rosada a deudos de parte de las 188 víctimas del desastre ocurrido hace ocho días.

Como en la cita del martes, los familiares -unos 20- le reclamaron celeridad en la investigación y volvieron a criticar los precarios procedimientos de control del Gobierno porteño en el local de Once que, se probó, transgredía numerosas normas de seguridad.

El Presidente encabezó el encuentro antes del mediodía. Mientras, al otro lado de la Plaza de Mayo, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, mantenía reuniones con otros grupos de familiares (ver nota aparte).

• Colaboración

Tal como en la reunión anterior, Kirchner reiteró que acompañará a las familias y que desde el Estado se les dará «la asistencia que necesiten». Y agregó: «Todos los ministros están a disposición y si tienen algún inconveniente me lo hacen saber; ya lo saben».

Al respecto, tras la mediación del ministro del Interior, Aníbal Fernández, que también se reunió con familiares, se convino que el gobierno focalizará su colaboración en tres aspectos puntuales:

• El cuerpo de abogados de la Procuración General del Tesoro, organismo cuyo titular es
Osvaldo Guglielmino, «auxiliará» a los abogados de las familias -no pueden patrocinarlos porque son los «abogados del Estado»- en la causa penal iniciada que, básicamente, apunta contra el propietario de República Cromagnon, Omar Chabán, pero también podría extenderse a funcionarios del Gobierno porteño o, incluso, a Aníbal Ibarra. «Tenemos que ser un brazo palanca muy fuerte en la denuncia penal para que no haya ningún responsable sin sancionar», fue el mensaje que transmitió Fernández. Además de asesoramiento, la Procuración pagará los honorarios a los abogados que defina cada familia. Pero se dejó un punto en claro: la asistencia se limitará a la acción penal, pero no se extenderá a las eventuales presentaciones civiles que puedan iniciar familiares para reclamar indemnizaciones. Además, Fernández puso a disposición de aquéllos los cuerpos de peritos de la Policía Federal y Gendarmería Nacional para que, si lo consideran útil, se realicen peritajes paralelos a los ordenados por la jueza que lleva la causa, María Angélica Crotto. También se acordó que en las próximas reuniones -el ministro del Interior programó encuentros semanales con los familiares- se convocará a los abogados que trabajaron en la causa por el incendio de la discoteca Kheyvis de Olivos, donde fallecieron 17 jóvenes. La intención es «aprender» de esa experiencia judicial para evitar «cometer los mismos errores» procesales.

• Profesionales de la salud, psicólogos y psiquiatras comenzaron a trabajar con el seguimiento de la evolución de los sobrevivientes y de los familiares de las víctimas. El efecto postraumático de la tragedia es uno de los temas que más preocupa a las familias y ya fue abordado por la Secretaría de Salud porteña a través de su programa Salud Mental Responde, que cuenta con líneas telefónicas (4863-8888 y 0800-99-AYUDA) para que se comuniquen los que requieren asistencia. Por día
reciben más de 100 consultas que son derivadas a distintos tratamientos -grupales o personalizados-, según cada caso. De todos modos, según la responsable de ese programa, Susana Chames, lo más duro está por venir, porque la mayoría de los familiares todavía «no salió del impacto» porque no hizo «el duelo» por las pérdidas. «La bronca es una forma de cristalizar el dolor», dijo la especialista. A pesar de depender del Gobierno porteño, el programa asiste también a familiares y sobrevivientes del conurbano bonaerense.

• A través de la Dirección Nacional de Asistencia Directa del Ministerio de Desarrollo Humano, a cargo del piquetero
Jorge Ceballos, asistentes sociales visitan a las familias y realizan un «informe social» sobre su situación. En cada caso, según la necesidad, entregan asistencia económica o alimentaria.

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