28 de marzo 2006 - 00:00

Puja entre petroleras por acuerdo de precios

Daniel Cameron
Daniel Cameron
Las refinerías que no tienen petróleo propio presionan al gobierno para que las petroleras locales les vendan el barril de crudo con un «precio techo» mientras se mantengan congelados los valores de los combustibles al público.

Funcionarios de la Secretaría de Energía -a cargo de Daniel Cameron- convocaron a las productoras que no tienen refinerías (Pan American Energy, Total Austral, Chevron y Vintage, entre las más importantes) para acercar posiciones con Shell y Esso, con la intención de lograr una especie de acuerdo de precios de los que se firmaron con varios sectores, pero implícito, sin hacerlo público.

No tuvieron éxito: las empresas se fueron con la propuesta del precio techo y no hubo nuevos encuentros. Según los voceros de las productoras, el precio del petróleo en el mercado interno subió a partir de enero, « porque aumentó la demanda debido a que Repsol YPF salió a comprar crudo y a la vez la producción de los yacimientos está en declinación: son las reglas del mercado y nadie se puede quejar por eso».

Las refinerías afirman desde el otro lado que «las reglas del mercado rigen para unos sí y para otros no; para que el actual esquema de precios sea sostenible, los costos de venta de la materia prima también lo tienen que ser».

Sostienen que a partir del 1 de enero, el precio al que compran el petróleo subió 14% con respecto a diciembre, considerando los menores descuentos que aplican las productoras y la devaluación del peso.

También se lanzan contra las integradas (Repsol YPF y Petrobras), que al refinar su propio petróleo obtienen «un resultado muy positivo, mientras los que sólo refinamos o comercializamos estamos operando en rojo».

Para las refinerías no integradas, «el camino actual conduce a una concentración cada vez mayor del mercado», ya que en los últimos dos años, Repsol YPF subió 4% su participación en el mercado de naftas y 9% en el de gasoil.

Pero el problema es todavía más complejo. Desde el 1 de enero, Repsol está comprando petróleo en el mercado interno porque no le alcanza su producción para operar a pleno sus plantas refinadoras. Por esa razón, Chevron dejó de venderle a Chile, desactivando el oleoducto trasandino desde fin de 2005, y actualmente le vende mayoritariamente a Repsol YPF.

• Excedentes

Esto significa que hay menor producción en el país y más consumo interno. Las exportaciones de petróleo se van achicando, pero sigue habiendoexcedentes de naftas, las que tienen una retención de 5% frente a 45% del petróleo.

En medios oficiales se cree que la posibilidad de exportar naftas con un impuesto bajo les permite a Shell y a Esso operar con una rentabilidad aceptable, considerando el conjunto del negocio. Presuntamente porque creen eso, los funcionarios de Energía no fueron más exigentes con las productoras.

Las no integradas, en tanto, reiteran que venden « aproximadamente 20% de su producción al mercado externo, pero el 80% restante de la producción se vuelca al mercado interno a precios muy por debajo de la exportación».

Veladamente, Shell y Esso parecen advertir que si les sigue subiendo el precio del petróleo, van a aumentar al público. Pero en apariencia, aun con la obstinación actual por controlar la inflación, la posibilidad de que alguna de las empresas incremente los combustibles ya no apremiaría al gobierno como un año atrás.

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