Moscú (AFP) - El presidente ruso, Vladimir Putin, justificó ayer la renacionalización de los principales activos de la petrolera Yukos y argumentó que el Estado «utilizó mecanismos de mercado legales» para proteger sus intereses. La compañía petrolera estatal Rosneft se convirtió en propietaria de la principal filial de Yukos, Yuganskneftegaz, al comprar 100% de las acciones de Baikalfinansgrup, la misteriosa y desconocida empresa que el domingo había adquirido Yukos en subasta. Esta es la primera renacionalización que se produce en la Rusia possoviética tras el derrumbe de la URSS a principios de los años '90, y constituye el más reciente episodio de la rocambolesca saga que rodea al grupo petrolero Yukos. «La compra por Rosneft, compañía 100% estatal, de esta empresa... eh, ya no me acuerdo de su nombre, Baltiskaia... Baikal... En fin, de Yuganskneftegaz, se ha hecho de forma completamente legal», dijo el presidente ruso, sin recordar el nombre completo de Baikalfinansgrup, la empresa fantasma que se hizo con la principal filial de Yukos por u$s 9.350 millones. Esta operación le permite al Kremlin reforzar su control sobre el sector energético ruso y supone de hecho el fin de Yukos como primer productor de petróleo del país. Desde 2003 las autoridades rusas llevan a cabo una vasta campaña contra Yukos, a la que reclamaban multimillonarias deudas fiscales, pero que -según los analistas-está inspirada por intereses políticos.
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