Qué implica la convocatoria a los acreedores
-
Chau plazo fijo: las tasas siguen a la baja y así operan los principales bancos hoy, jueves 30 de abril
-
Así funciona el nuevo sistema de ARBA para pymes que alivia la carga financiera de Ingresos Brutos
La convocatoria de acreedores que, según todo indica, concretará mañana Aerolíneas Argentinas tras una reunión de directorio, genera dudas sobre el futuro de la compañía y acerca de lo que puede ocurrir durante el período del concurso preventivo. Para aclarar los temas legales, Ambito Financiero entrevistó al abogado de empresas, Ernesto Martorell, con quien mantuvo el siguiente diálogo:
P.: ¿La empresa tiene que pagar antes los sueldos atrasados?
E.M.: No, todas las obligaciones anteriores, incluidos los sueldos atrasados, entran en la convocatoria. De hecho, hay empresas que se presentan con dos o tres meses de haberes atrasados.
P.: ¿Cuánto dura la convocatoria?
E.M.: Depende de la complejidad. En el caso de Aerolíneas, llegar a un acuerdo con los acreedores puede demorar más de un año. Si los acreedores aceptan la propuesta, después se ingresa en la etapa de cumplimiento que implica el pago de las deudas por períodos que pueden extenderse hasta 10 o 12 años.
P.: Con la convocatoria caen los convenios colectivos actuales, pero ¿por cuánto tiempo?
E.M.: Los convenios colectivos caen por un período máximo de tres años. Normalmente, la empresa firma un convenio de crisis con la asociación sindical, que es una especie de mininegociación colectiva. Según la ley, los convenios de crisis rigen por el plazo del cumplimiento del concurso y hasta un período máximo de tres años. En caso de que no haya acuerdo rige la Ley de Contrato de Trabajo también por un máximo de tres años.
P.: ¿Los accionistas pueden hacer aporte de capital durante el concurso o pueden vender la empresa?
E.M.: Sí, los accionistas pueden hacer aportes de capital y también pueden vender las acciones. Pero si se venden las acciones, a menos que haya un acuerdo especial, el responsable del pago a los acreedores es el que compra. Lo cierto es que el concurso da al comprador tres ventajas: sabe el monto exacto de las deudas, una especie de «due dilligence» mucho más estricto, las deudas se licuan hasta un tope mínimo 40 por ciento que es el que siempre se propone, porque es el mínimo que permite la ley, y suele pactarse un plazo largo de pago de 10 a 12 años.
P.: ¿Si la empresa se vende se retrotrae la situación a los convenios colectivos anteriores o rigen los de crisis?
E.M.: Si la empresa se vende concursada, se vende con los convenios de crisis y éstos rigen por el período que se haya acordado.
P.: ¿Si los convenios se caen con la convocatoria, por qué insiste el gobierno en que el gremio de los técnicos aeronáuticos firme antes el plan director de la empresa?
E.M.: Si el plan director se refiere al convenio actual, a reducir salarios y a despedir personal, no se entiende por qué la insistencia del gobierno. Porque cuando se abre la convocatoria, caen las condiciones laborales, y si no hay acuerdo con el gremio, rige la Ley de Contrato de Trabajo, con salarios mínimos.
P.: ¿Durante la convocatoria se puede despedir personal?
E.M.: Sí, y la indemnización es mucho menor porque se despide con el sueldo del convenio de crisis o la Ley de Contrato de Trabajo.
P.: ¿Y puede haber huelga?
E.M.: Nada lo prohíbe pero es muy raro, porque una empresa concursada puede llegar a la quiebra si se paraliza, y no sería fácil que los trabajadores aceptaran una medida de fuerza.
P.: Tal como lo cuenta usted, la convocatoria es casi una solución milagrosa...
E.M.: El concurso sirve para ganar oxígeno, pero se necesita que la empresa sea viable. Aquí hay además algo que no se entiende. Es inexplicable que la empresa no se haya concursado a los dos días de iniciarse el conflicto con el gremio de los técnicos. La única traba para convocar a los acreedores puede encontrarse en una sociedad en la que el capital está muy dividido y los accionistas pueden rechazar la decisión en asamblea. Pero éste no es el caso de Aerolíneas, donde la gran mayoría del capital es de la SEPI.




Dejá tu comentario