6 de julio 2001 - 00:00

Qué prometió cada provincia

Los ministros de Hacienda de las once provincias que refinancian sus deudas con asistencia federal deberán afinar el lápiz para podar de sus gastos los $ 300 millones que les exige el gobierno nacional para destrabar el envío de, en principio, 140 millones de pesos adeudados.

Tras desfilar ayer ante la oficina del secretario de Relación con Provincias, Hugo Garnero, buena parte de los funcionarios provinciales se mostró dispuesta a aceptar la ingeniería financiera propuesta por Nación. Sin embargo, en materia de monto y características del ajuste, en las negociaciones aún no está nada cerrado.

Las provincias enroladas en el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial que deberán ajustarse el cinturón si pretenden recibir la primera remesa de $ 140 millones para abonar los sueldos de junio y el medio aguinaldo (algunas de ellas ya los pagaron) son Misiones, Formosa, Chaco, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Chubut, Neuquén, Tierra del Fuego, San Juan y Río Negro.

Un sondeo realizado ayer por este diario arrojó el siguiente panorama:

NEUQUEN

El gobierno nacional le debe $ 30 millones del segundo desembolso destinado a refinanciar su deuda. La mitad se lo enviará entre hoy y la semana que viene, mientras que los otros 15 millones aún no tienen fecha de pago.

El resto de la remesa pendiente suma $ 84,5 millones. En este caso la receta nacional es pagarle a Neuquén 50 por ciento en efectivo, mientras que el monto restante -propone- se obtendría a partir de la emisión de bonos y del ahorro mediante el no pago a proveedores (creando una deuda flotante).

El ministro de Hacienda neuquino,
Alfredo Pujante, aceptó el convite de la Nación en lo que respecta al envío efectivo de fondos. Pero no quiere saber nada con soltarles la mano a los proveedores ni con pagar sueldos con bonos.

Envalentonado, el gobernador Jorge Sobisch se cortará solo para avanzar en su propia herramienta para refinanciar su deuda: negocia desde hace dos meses junto a Repsol-YPF la emisión de un bono por $ 300 millones.

CHACO


En la tarde de ayer el gobernador Angel Rozas anunció que obtuvo de parte del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, el compromiso de que Chaco va a recibir «parte de la asistencia financiera de la Nación», mientras que la provincia «acompañará con la adecuación del gasto público».

El esfuerzo pesará sobre las espaldas del ministro de Economía chaqueño,
Carlos Soporsky, quien horas antes reconoció ante este diario que «hoy por hoy no hay posibilidad de recorte».

El ajuste en Chaco implica un tijeretazo de $ 100 millones ($ 50 millones hasta fin de año). Se trata de 10 por ciento del presupuesto local, que es de $ 1.000 millones.

Implica hablar de un recorte de 9 millones mensuales, cuando la provincia gasta 90 millones por mes, y de ese monto 40 millones se destinan sólo a sueldos.

Otro dato agobia a la administración de Rozas: el grueso de los gastos es en el último trimestre del año. Tampoco van a contar este año con un ingreso extra de 5 millones, que el gobierno esperaba obtener tras la reprivatización del Nuevo Banco de Chaco, por demoras en el proceso.

Las negociaciones con Nación están abiertas, y entre las opciones en análisis se encuentra la emisión de bonos para el pago de proveedores y de parte del sueldo. Tampoco se descartaba ayer la emisión de vales para cubrir una porción del compromiso salarial.

Al compás de la deuda nacional pende la fecha de pago del aguinaldo. Mejor suerte corren los sueldos de junio de la administración pública chaqueña: se empiezan a abonar hoy.

TIERRA DEL FUEGO

El ministro de Hacienda de Tierra del Fuego, Alberto Revah, dejó ayer bien claro ante este diario que aún hay mucha tela para cortar en las negociaciones con Nación.

Reacio a hablar de números, «porque fue la primera reunión»,
Revah llevará ahora el planteo al gobernador justicialista Carlos Manfredotti. Recién luego habrá una decisión oficial en Tierra del Fuego.

MISIONES


La provincia aceptó la propuesta nacional y realizará una reestructuración de gastos, que en su caso representará una poda de $ 35 millones hasta fin de año. Se trata de un ajuste de 3,5%, en un presupuesto de 1.000 millones anuales.

Recibirá, a cambio, un primer envío de $ 15 millones, que le dará el aire suficiente como para pagar el aguinaldo a la administración pública.

Resta la negociación por otros $ 22 millones que las arcas nacionales deben derivar a Misiones para refinanciar su deuda, y de otros $ 100 millones de deuda en conceptos varios.

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