El Merval pudo ayer reencontrarse con clima de cumbre, la que había abandonado y hasta apartarse, de manera sugestiva, de ella. En la víspera, se realizó un reconocimiento por encima de los 1.000 -hasta 1.002 puntos-, para llegar a un cierre que parece obra de una pluma artística: 999.
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¿Cómo hacer para que un índice quede en semejante posición ínfima, respecto de llegar a los cuatro dígitos? Curioso y atractivo ese umbral, después de haber recorrido mínimos en la fecha de 991 y siempre estando por encima del cierre previo. El porcentual de ganancia superó 0,8 por ciento, mientras el Burcap sobrepasaba 1 por ciento con comodidad. Con TGS y su 4 por ciento, más Bansud y 3 por ciento, resultando los rectores de precios en el día, la trilogía fundamental -Acíndar-Galicia-Petrobrás- estuvo dentro del ponderado global mencionado, con escasa altura.
Si, respecto del día anterior, todo quedaba en manos de cómo soplara el viento, puede decirse que existió buena brisa de cola y del cuadrante favorable.
Porque no apareció más combustible en el volumen, otra vez rondando los 40 millones de pesos, con cerca de 10 millones de pesos en certificados. Para «cauciones», 56 millones de pesos, módico, más 7,4 millones de pesos de «opciones». El logro es haber llegado nuevamente a intentar consolidar los 1.000 puntos, que se estaban haciendo dudosos en ruedas pasadas. Sólo eso.
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