El Banco Central volvió a comprar dólares para sostener el precio de la divisa que, apenas supera los $ 3,10, soporta una fuerte ola de ventas por parte de los exportadores y comienza a bajar. En las casas de cambio, la divisa quedó a $ 3,12 y el euro a $ 4,61.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La entidad que preside Martín Redrado sorprendió con su intervención. Apareció cuando el dólar tocó $ 3,1030 en el Forex-MAE. Las pantallas estaban pobladas en el «offer» (oferta) y el «bid» (demanda) estaba casi vacío. Apenas el Central comenzó a comprar, el dólar se sostuvo porque lo acompañaron nuevos compradores y cedió la oferta. Al cierre del Forex-MAE, la divisa cotizó a $ 3,1050.
Los operadores entendieron la señal: el Central no quiere un dólar por debajo de $ 3,10, pero no va a permitir que la suba sea abrupta.
Por eso compró casi u$s 8 millones al contado y vendió u$s 25 millones en el OCTMAE,el mercado de futuros. Con las intervenciones contado, marcó el precio del día y con la de futuros puso límites y emitió señales de que cualquier movimiento va a ser gradual.
Por eso los precios de los distintos fines de mes se alinearon con la estrategia del Central. Para el 30 de setiembre, la divisa cerró a $ 3,1040 (+0,20%); mientras fin de octubre cotizó a $ 3,1210 (+0,36%); noviembre, a $ 3,1250 (+0,39%); y fin de año, a $ 3,1354 (+0,17%).
La cautela que hubo en todos los mercados del mundo, a la espera de que el Congreso vote la ley para aliviar a las entidades financieras, hizo que el Forex-MAE operara un volumen regular de u$s 372 millones.
El que no cede en el monto de negocios es el MEC, la plaza de los cambistas, que negoció u$s 262 millones y muestra que los ahorristas siguen comprando divisas. Se sienten más tranquilos con dólares para enfrentar la crisis.
La ausencia de transparencia en las mediciones del INDEC alienta estas operaciones porque no se encuentran alternativas en los bonos para resguardar su dinero.
El plazo fijo con tasas de casi 1% mensual hoy es una buena inversión. Pero esto sólo lo entienden los grandes inversores que depositan su dinero a 30 días y toman seguros de cambio. El pequeño ahorrista, menos informado y con menos margen de maniobra, sólo quiere dólares y algo de oro.
Dejá tu comentario