A medida que sigue la incertidumbre sobre la concreción o no de una guerra en Irak, donde se podrían usar las poderosas bombas MOAB, los precios de los combustibles siguen trepando, lo que probablemente genere una muy desfavorable situación en los transportes, en especial aéreos, pero seguramente seria mucho peor el estado de guerra para las empresas de transporte aéreo, que deberían enfrentar pérdidas multimillonarias y, en consecuencia, despedir decenas de miles de empleados, o incluso llegar a la liquidación o bancarrota de las más débiles financieramente. Todo esto ocurre a pesar de la decisión de la OPEP de intentar evitar la escasez en caso de guerra, lo que hizo que el precio retrocediera casi 2 dólares del máximo al mínimo del día. Pero la expectativa principal de la jornada estuvo puesta en los trámites de las negociaciones para una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que ponga el 17 de marzo próximo como fecha límite para que Irak cumpla con el desarme, cosa que parece poco probable. En la actividad bursátil, luego de un comienzo en alza, que fue considerado como un esperado rebote luego de la caída del lunes, fue mostrando lentamente un camino descendente y, a media tarde, los índices principales empezaron a presentar resultados negativos en tanto el refugio de los bonos volvía a manifestarse en una nueva baja de la tasa de retorno, que en algunos casos representa un nuevo mínimo en más de cuatro décadas. Esto podría estar anticipando un recorte de tasas de la Fed en el futuro próximo. El índice Dow Jones industrial, al cerrar en 7.524, resultó con una baja de 0,58 por ciento. Ayer, se conocieron algunos índices de la economía pero que no tuvieron ninguna influencia.
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