4 de enero 2007 - 00:00

Regalo de Reyes para gremios: $ 200 millones

Sin siquiera cumplir con el ritual de colocar el agua y el pasto para los camellos, los sindicalistas que conduce Hugo Moyano recibieron por anticipado su regalo de Reyes. Es que Néstor Kirchner decidió complacerlos, antes de que termine el año, con un viejo reclamo del sector. Desde que la AFIP se hizo cargo de la recaudación de los aportes a las obras sociales, los jefes sindicales demandan fondos que se fueron acumulando por errores contables. Esto implica el reparto de más de $ 200 millones. Pero no sólo ese obsequio realizó el Presidente. También decidió que la ANSeS compense a las obras sociales por los jubilados a quienes ofrecen cobertura aunque su aporte no llegue a cubrir los $ 96 mensuales.

No saben, grandulones, si atribuirlo a la generosidad de Papá Noel o de los Reyes Magos. Pero los sindicalistas que conduce Hugo Moyano disfrutan igual del regalo entregado para las fiestas. Se trata de una vieja «conquista» del sector. Desde que la recaudación de los aportes a las obras sociales quedó en manos de la AFIP, los jerarcas sindicales vienen reclamando por un dinero que se fue acumulando por errores contables en la imputación. Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde, con distinto tono y convicción, se negaron a repartir ese fondo entre los ansiosos gremialistas. Pero Néstor Kirchner -es el verdadero donante más allá de cualquier encantamiento infantil-decidió operar la distribución pretendida. Sobre el filo de fin de año, sigiloso, fascinó a Moyano y sus colegas con el reparto de esos recursos acumulados. Más de 200 millones de pesos.

Ahora el dinero se irá repartiendo entre las obras sociales según parámetros fijados por la Superintendencia de Salud: se intentará compensar, según explican, a las entidades con afiliados de menos recursos, es decir, las que perciben contribuciones insuficientes para ofrecer prestaciones médicas. Kirchner, casi más generoso que Papá Noel y los Reyes, también complació a «gordos» y «flacos» con otro recuerdo de fin de año. Decidió que la ANSeS compense a las obras sociales por los jubilados a quienes ofrecen cobertura médica. Ahora, si la cápita de cada uno de esos afiliados no alcanza los $ 96 mensuales, será la ANSeS quien se haga cargo del faltante (es decir, de la diferencia entre lo que aporta el jubilado y ese mínimo de $ 96 por cabeza).

Ansiosos como chicos, los gremialistas apenas si agradecieron estos presentes: ya están pensando en otras demandas. Y no quieren esperar hasta la próxima Navidad.

La más importante: que se suspenda o, por lo menos, acote el régimen de libre afiliación por el cual un empleado puede derivar su aporte a cualquier obra social del registro de la Superintendencia (aporte que, habitualmente, las «cajas» sindicales derivan a una prepaga).

  • Festejos

  • Kirchner cedió a esta presión gremial, lo que no puede desvincularse de la crisis que afecta a su socio sindical, el camionero Moyano. Ahora el secretario general de la CGT podrá refutar -gracias al auxilio de algunos que no están entre los más cercanosa quienes le endilgan pensar sólo en su sindicato y en su grupo íntimo.

    Festejan todos los gremialistas, desde los más cercanos a la Casa Rosada hasta los «gordos» disidentes, con una alegría que no experimentaron ni con Menem.

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