Bordeando la intensidad de órdenes para acciones que había surgido desde la primera rueda semanal, el mercado no sufrió altibajos en tal aspecto esencial. Con ello, se aseguró la liquidez de las plazas y las posibilidades de salir a tomar utilidades puntuales, en buena medida inesperadas, ante la reacción anterior.
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Y la oferta se hizo presente con mayor enjundia, la que aportó el rasgo distinto sobre la primera jornada. Con un ritmo casi igual, varió la composición de órdenes y sin que faltara la demanda a la cita: no resultó tan suficiente la cobertura de asimilación, como para tener empuje alcista similar. Era previsible que la oferta participara de modo mucho más activo, pasada la sorpresiva reacción del lunes y que deparó 4% en promedio.
De todas formas, el Merval consiguió volver a sumar y se instaló ya más lejos de la línea fronteriza de los 1.300 puntos.
Clausura de 1.325 puntos, tras arribar a un máximo de 1.331 puntos que no pudo ser sostenido. El total operado cubrió $ 88 millones en acciones, con $ 4,7 millones en certificados que se mantienen discretos.
Galicia y Acíndar mantuvieron buen nivel, más de 2% en cada una, jugado de columnas del índice ponderado. La cuarta parte del efectivo total surcó por la bancaria, en una rueda que volvió a gustar, pero algo menos.
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