Economistas e investigadores de los bancos centrales de América latina apoyaron la política de acumulación de reservas como una estrategia prudencial de reaseguro frente a vaivenes de la economía internacional.
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Fue durante una reunión del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), cuyo titular es el presidente del BCRA, Martín Redrado, quien explicó que en contextos de alta incertidumbre como el que enfrentan los países emergentes, tiene sentido «comprar seguros», aun a costa de ceder trayectorias óptimas de variables durante un período de tiempo.
Se destacó también la participación de Mar Gudmunsson, del Banco Internacional de Pagos al referirse a los límites y las diferencias que existen entre los grados de libertad que disponen los países en desarrollo respecto de las naciones desarrolladas en el manejo de su política monetaria, en el creciente contexto de mayor integración financiera internacional.
Se debatieron, además, los mecanismos de traspaso a precios de las variaciones del tipo de cambio y el proceso de desdolarización que promueve una mayor profundidad de los sistemas financieros y de los mercados en moneda local.