Rige el nuevo paro del campo. Tibio, evita el disgusto popular

Economía

Se cortó el diálogo entre el gobierno y el campo. Las cuatro entidades anunciaron ayer un paro por ocho días -hasta el próximo jueves inclusive- que consistirá en no comercializar granos para la exportación. Este segundo capítulo será una versión atenuada del lanzado el 12 de marzo, tras el anuncio de las retenciones móviles por Martín Lousteau. A pesar de que los dirigentes no fomentaron el corte de rutas como protesta, no dieron garantías de que productores no lo hagan. En Gualeguaychú, la capital de las protestas rurales con Alfredo de Angeli liderándolas, anoche detenían el paso de camiones. De esta manera, hace 58 días que el país se encuentra prácticamente en punto muerto por este inédito conflicto que se creó el gobierno. Eliminando el tope a las retenciones móviles, y ya habiendo renunciado Lousteau, se llegaba a una solución velozmente. Se optó por no ceder y será la economía en general la que sufra las consecuencias. Las esperanzas de que para el relanzamiento de la gestión de los Kirchner el 25 de mayo esté operativo un acuerdo con el campo lucen cada vez más lejanas. Y más aún el llamado al pacto social que se promovió a fines de 2007. En realidad, los efectos trascienden lo económico. La oposición salió a buscar su rédito. Los productores buscarán a legisladores e intendentes en sus domicilios -lo dijo De Angeli ayer- para explicarles los problemas del sector. No debe haber antecedentes de una crisis doméstica de tamaña magnitud generada por una cuestión tan fácilmente controlable. Basta pensar que las retenciones a la soja no están vigentes para sus valores más elevados. Sólo entrarían a regir si el precio aumenta. Es más, ni siquiera está dejando demasiados fondos adicionales al gobierno ya que son 5 puntos superiores a las existentes en 2007. Por ende, no hay ganadores con el conflicto. Pierde todo el país.

Se oficializó ayer el fracaso del diálogo entre el gobierno y el campo: los presidentes de las cuatro entidades del sector anunciaron que retomarán el paro agropecuario por 8 días -hasta el jueves 15-, cuando volverán a analizar cómo continuar la protesta. A pesar de que los dirigentes no fomentan los cortes de ruta, no pueden asegurar que éstos no vayan a producirse. Es que esta vez la metodología es distinta: no se dejará circular a camiones que transporten granos para exportar, pero sí podrán pasar los que lleven hacienda en pie y el resto de la producción agropecuaria. Desde el sector afirman que no desabastecerán las grandes ciudades.

Bajo el lema «Todos somos el campo. Ponete la escarapela por el país. Ponete la escarapela por el campo», los cuatro presidentes anunciaron que el diálogo con el gobierno está totalmente cortado y advirtieron que su posición «no es golpista ni antidemocrática, sino que refleja la bronca de la gente de campo» por no encontrar soluciones a los conflictos del sector, principalmente a la medida tomada por el ex ministro de Economía, Martín Lousteau, sobre la aplicación de retenciones móviles.

  • Panfletos

    La protesta incluirá movilizaciones a la vera de las rutas donde los productores entregarán panfletos en los que se esclarece la situación del campo, y la realización de asambleas en distintos puntos del país, con un pedido de no cortar rutas para que puedan circular camiones con cargas de carnes y lácteos. Sin embargo, los dirigentes no pueden asegurar que esto no vaya a ocurrir: «Puede haber algún caso de corte de ruta, aunque mayoritariamente hay mucha disciplina en las asambleas», aseguró Eduardo Buzzi, de FAA; mientras que Mario Llambías, de CRA, ironizó: «Los cortes serían los efectos no buscados ni deseados de esta nueva medida, como dicen las resoluciones del gobierno».

    Además, los dirigentes les pedirán audiencias a los gobernadores, legisladores e intendentes para comentarles la situación del sector.

    El anuncio de la protesta fue realizado tras una importante jornada que comenzó por la mañana cuando se reunieron con el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, quien afirmó que no podía «tocar el tema de las retenciones».

    Luego de esta respuesta, los presidentes se reunieron en CRA desde las 14 hasta las 17, cuando dieron una conferencia de prensa en la que anunciaron la nueva medida.

    La relación campo-gobierno se agravó el martes, cuando el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ratificó que el gobierno no daría marcha atrás con las retenciones móviles luego de salir de una reunión que mantuvo con las entidades.

    «Durante el encuentro, Fernández nos dijo que mañana (por ayer) se anunciaba la nueva medida de las retenciones, pero parece -porque no lo podemos comprobar- que el funcionario recibió presiones de la Presidente o del ex presidente para salir a desmentir lo que había anunciado», sostuvo Buzzi durante la conferencia de prensa.

  • Acusación

    Además, los dirigentes acusaron al gobierno de haber buscado elevar el nivel de confrontación con el campo. «Después de 57 días no se ha logrado avanzar y hay un claro malestar en decenas de miles de personas», denunció Buzzi y agregó: «El gobierno nos fue llevando a un nivel de confrontación con los sucesivos discursos, en especial los de la presidente de la Nación».

    Ayer las entidades redactaron una carta abierta en que informaban: «Nos movilizamos porque no podemos comprender que en un país rico, con una enorme producción de alimentos, haya pobres. Nos acusaron de generar la inflación con falsas argumentaciones, buscando tal vez enfrentarnos con el resto de los argentinos. Todo el país se ve afectado con este problema que se genera por causas estructurales y por acción de los grupos económicos favorecidos que acrecientan su rentabilidad». Por su parte, Luciano Miguens admitió: «A nadie le gusta volver a la protesta, no es buena para el país, pero el gobierno no entendió el reclamo» por la alícuota de las retenciones.
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