Rockefeller y Rhodes le prometieron a Cavallo ayuda financiera extra
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El mensaje de Cavallo fue una repetición de lo que el ministro estuvo anunciando en los últimos días. Comenzó con su visión de que busca reactivar el país, y no sólo solucionar el problema fiscal. Lógicamente los banqueros le recordaron inmediatamente que precisamente ese problema, el desvío extra por $ 2.000 millones de dólares que se perfila para fin de año, es lo que espanta a los inversores. Cavallo contraatacó asegurando que su plan apunta precisamente a reducir no 2.000 sino 3.000 millones de dólares.
Luego el ministro pasó a explicar el flamante impuesto de 6 por mil en las cuentas corrientes. Según su opinión, no se afectará a la seguridad jurídica ni tendrá un impacto impositivo sobre las empresas, ya que podrá ser descargado de IVA y Ganancias. Explicó además que la lógica de la medida es contar con cash en el corto plazo y que estarán afectadas las cajas de ahorro, salvo las del plan sueldos. Volvió luego sobre el «hit» de la noche anterior, sobre que «si es necesario me instalaré todo el día en el Congreso para explicar el paquete» y aseguró que los «poderes especiales» son simplemente para sacar al país de la recesión y «estrictamente temporales».
Más adelante defendió al Mercosur como proyecto y analizó su intención de pedir un «waiver» industrial a Brasil. Explicó su visión sobre la imposibilidad de lograr en algún momento del futuro que todo el continente pueda acordar algún tipo de arancel común global para todos los sectores y que hubiera sido preferible optar en su momento por un modelo similar al chileno. Luego se concentró sobre la necesidad de poder lograr un incremento del consumo interno más o menos rápido, para por lo menos crear la impresión de que el país está comenzando a moverse y dejó finalmente lugar, una hora y 10 minutos después de empezar a explicar sus planes, para las dudas de los presentes.
En general no hubo grandes cuestionamientos al plan, y desde ya ningún banquero protestó por el impuesto a las cuentas corrientes. Más bien se resaltó el nivel de optimismo que derrochó el ministro y desde el Chase se cuestionaron algunas dificultades que tienen los banqueros para invertir en empresas de la «nueva economía». La promesa ministerial de ocuparse personalmente del tema dio por cerrado el desayuno.
Luego el propio Rhodes prometió que personalmente él haría oficial y público el apoyo al Plan Cavallo. El momento elegido por el banquero fue notable. A la hora de haber abandonado el Hyatt, prácticamente todo el grupo de comensales, incluyendo a Cavallo, llegó hasta la Casa de Gobierno para reunirse en el Salón Norte con Fernando de la Rúa en nombre del «Americas Society». El jefe de Estado comenzó la reunión haciendo un panegírico general del capitalismo y de la importancia de las finanzas en el mundo moderno, cuando directamente Rhodes interrumpió el discurso para decir en un perfecto slang-argentinizado: «Señor Presidente, estamos muy de acuerdo con la designación de Cavallo».
La delegación de financistas continuará hoy con la rueda de reuniones. Esta vez le tocará el turno al canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, que deberá explayarse sobre el capítulo Mercosur y la reunión del ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas) que se realizará en abril en Québec, Canadá. Anoche el plenario de la entidad cenó con De la Rúa en el hotel Alvear de la Capital Federal.




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