20 de diciembre 2005 - 00:00

Rusia comprará más carne y habrá más presión en precios

Un nuevo motivo de presión para el precio de la carne llegó ayer desde Rusia. Lo que es una buena noticia para el país por la posibilidad de mejorar sus ventas externas puede convertirse en una preocupación adicional para el gobierno, que creía acotados los aumentos del producto clave en la canasta de alimentos de los argentinos.

El gobierno de Rusia autorizó la importación de producto argentino para que sea vendido directamente al público, hecho hasta ahora vedado a las carnes locales.
Este es un viejo anhelo de los frigoríficos exportadores y motivo de largas negociaciones de la cadena a través del Instituto de Promoción de las Carnes Argentinas.

• Listado

«Las autoridades sanitarias de Rusia entregaron el listado de frigoríficos argentinos autorizados a exportar a ese país y permitieron el ingreso de carne vacuna para la venta directa al público, informó ayer el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). «El Servicio Federal para el Control Veterinario y Fitosanitario de la Federación Rusa entregó hoy el listado de los frigoríficos argentinos de ciclo completo, habilitados para exportar a ese destino carne bovina deshuesada para consumo directo», señaló la información.

Las plantas de ciclo completo son las que realizan la faena y el troceado de la res, en cortes listos para la venta en supermercados y
carnicerías. Los beneficiados, entre otros, fueron Quickfood, Friar, Mattievich, Rioplatense, Gorina y Estancias del Sur.

La notificación fue cursada por el vicedirector del organismo sanitario ruso, Eugueny Nepoklonov, a través de la embajada argentina en Moscú.

Una mayor demanda de carne para exportación implicaría una mayor seducción de los frigoríficos exportadores por obtener y pagar hacienda apta para la venta externa, lo que restaría carne al mercado interno, conformando -una vez más- un cóctel explosivo para los precios. En Liniers ayer el índice de novillo mostró alzas de 3,2% al cerrar en 2,418.

Rusia es hoy el principal mercado para las carnes argentinas, como país individual.

Pero la clave de esa autorización, que haría modificar todo el negocio y las motivaciones de los empresarios exportadores, se basa en una cuestión de maduración de la carne.
Hasta ahora, los rusos exigían carne con 15 días de maduración, lo que obligaba no sólo a vender lo autorizado, y al por mayor, sino que exigía un caro flete aéreo para cumplir con los requerimientos de tiempos. A partir de esta autorización, la Argentina puede colocar cortes directos al público y además se facilitaría el ingreso de carne con 45 días de maduración, tal lo reclamado por los frigoríficos argentinos. Dado que dicho reclamo era el eje central de las negociaciones, se descontaba dicha autorización, aunque la información dada a conocer por el SENASA nada aclaraba sobre este punto. Un flete de 45 días es más barato y convierte a la exportación de carne a Rusia en un negocio viable.

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