El gobierno anunciará en las próximas horas que en enero el superávit del Tesoro fue mayor que los $1.100 millones. Coincide, -no es casualidad ya que se anticipó la difusión del dato-con la misión técnica del FMI que está revisando las metas de 2003. De esta manera, con ese superávit, se cumple en un mes, el objetivo que se había fijado para todo el trimestre enero-marzo. Lo preocupante: se repite lo sucedido el año pasado con un aumento no menor del gasto público que se está operando en febrero.
El equipo económico comenzará con una buena noticia hoy formalmente las rondas de negociaciones con los enviados del Fondo Monetario Internacional (FMI), el vicedirector del Hemisferio Occidental, John Dodsworth, y el encargado del caso argentino, John Thornton. Aunque no sea el motivo de la visita a Buenos Aires de los técnicos del organismo (ya que éstos deberían concentrarse en las cuentas de los últimos dos meses de 2003) desde el Ministerio de Economía se oficializará que en enero de 2004 ya se sobrecumplieron las metas de superávit fiscal primario (sin los pagos de intereses) pactadas con el Fondo para todo el trimestre. Esto quiere decir que se superó el resultado positivo del Tesoro de 1.100 millones de pesos prometido para el período enero-marzo, tal como anticipó este diario el lunes de la semana pasada. Además, el sector público mostrará un superávit superior a los 1.300 millones de pesos para el primer mes del 2004, con lo cual también en este capítulo se sobrecumplieron las pautas pactadas en el Presupuesto Nacional.
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Desde la visión de Roberto Lavagna, este panorama fiscal positivo debería ser lo suficientemente convincente, junto con la finalización del proceso de conformación del Sindicato de Bancos que terminó ayer con el capítulo nacional y la publicaciónde las comisiones que cobrarán las entidades (ver nota aparte), para que los dos técnicos del FMI recomienden al board de la entidad dar por aprobadas las metas prometidas. Se destrabaría así el crédito por 3.100 millones de dólares para el 9 de marzo y todo quedaría preparado para la próxima revisión del Fondo de junio.
Las cifras de enero de 2004 no deberían ingresar en realidad dentro de las revisiones que comienzan hoy y que continuarían por lo menos hasta el viernes. Las metas que deben avalar los dos funcionarios del Fondo terminan con la presentación del superávit de 8.688,1 millones de pesos de 2003 ($ 750 millones más que lo pactado originalmente en el acuerdo con el organismo) y eventualmente las explicaciones sobre por qué se llegó a un déficit de 175 millones de pesos en diciembre. El encargado de analizar con Dodsworth y Thornton estos números será el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, que mencionará que fue el propio presidente Néstor Kirchner quien decidió adelantar el pago de los aguinaldos del sector público a diciembre, el aumento del pago de 50 pesos para los beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar, el incremento de las jubilaciones mínimas y la puesta al día en la devolución del IVA a los exportadores.
Inmediatamente explicará, fuera de programa pero seguro de que el dato impresionará a los visitantes, que el adelantamiento del pago de los aguinaldos y el incremento en la recaudación impositiva por el consumo de diciembre llevaron a que en enero el Tesoro muestre un superávit de aproximadamente 1.100 millones de pesos (la semana pasada se estimaban $ 1.000 millones), precisamente la meta pactada para todo el trimestre con el FMI. Esto debería convencer al dúo Thornton-Dodsworth de que la situación cuantitativa del acuerdo no corre peligro. Tendría además que convencer a los técnicos del FMI que ya no deben volver a preguntar sobre el destino fiscal de las cuentas públicas entre febrero y marzo. Este dato no es menor: se sabe que Néstor Kirchner está interesado en conocer cuánto será el monto disponible dentro del primer trimestre del año por encima de las metas fiscales pactadas con el FMI. Según las primeras estimaciones no será inferior a los 1.000 millones de pesos. Luego el jefe de Estado decidirá si este dinero se gasta o se destina por caso a comenzar a cumplir con los acreedores.
Sin embargo, el FMI también tendría intención de revisar desde hoy el cumplimiento de ls llamadas «metas cualitativas».
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