20 de marzo 2001 - 00:00

"Sería egoísta que yo no estuviera a favor del ingreso de Cavallo"

«Sería secundario, egoísta e injusto que en un gobierno de unidad nacional yo no estuviera a favor del ingreso de Domingo Cavallo al gabinete. El tendrá las funciones de jefe de Gabinete y no de ministro de Economía, y cada uno de nosotros ejercerá su tarea con claridad», aseguró ayer a Ambito Financiero Ricardo López Murphy. El hasta ayer ministro de Economía se mostraba muy cansado y hasta algo desilusionado respecto de la imagen que mostraba sólo hace unos días. Queda además claro que la idea de incorporar a Domingo Cavallo no era el marco que soñó para el momento de ocupar responsabilidades en el Palacio de Hacienda. En diálogo con este diario, horas antes de que se hicieran fuerte las versiones sobre su renuncia, dijo que «los subsidios son una excepcionalidad que no pueden mantenerse en momentos de crisis», con lo cual planteaba ya innegociables cuestiones como el Fondo del Tabaco, los subsidios a las naftas patagónicas y las promociones industriales. López Murphy descartó también tanto la alternativa de devaluar como la dolarización que anteayer planteó Carlos Menem en esta Ciudad, y aseguró que si de algo está seguro es que «la convertibilidad continuará como hasta ahora». Las principales declaraciones de ayer del ex ministro de Economía a este diario fueron las siguientes:

Periodista: ¿Puede convivir su política económica con el ingreso de una figura como la de Domingo Cavallo?

Ricardo López Murphy:
La idea de un gobierno de unidad nacional se basa en buscar la máxima representatividad e incorporación de la mayor cantidad de personas capacitadas para todos los roles. Sería secundario, egoísta o injusto que yo no estuviera cómodo por la presencia de Cavallo. El doctor Cavallo hará un esfuerzo e ingresará como presidente de un partido.

Cumplimiento


P.: ¿No será menoscabada su labor?

R.L.M.:
Yo voy a cumplir mi trabajo como un economista profesional. Si finalmente Cavallo es nombrado, como se presume, jefe de Gabinete, tendrá las tareas de jefe de Gabinete y yo de ministro de Economía, y cada uno cumpliendo sus tareas con claridad.

P.: Las diferencias de planteos entre usted y Cavallo para salir de la crisis son diferentes. ¿Cómo van a convivir?

R.L.M.:
Esperemos que bien (risas). Técnicamente los dos coincidimos y vemos los mismos problemas. Tenemos el mismo diagnóstico. Quizá él tenga alguna alternativa diferente y podemos conversarla. Pero de cualquier manera el enfoque central de reducir el gasto para bajar la brecha de financiamiento no debe cambiar porque no hay otra alternativa. Pero nosotros no proponemos recargar las cuentas sobre ningún sector en particular. Podemos conversar todo. Pero siempre sin cambiar, repito, la meta de baja de gastos. No por capricho sino porque no hay otra alternativa.

P.: En concreto, Cavallo propone reducir impuestos. ¿Aceptaría usted esta alternativa?


R.L.M..:
Lo que habría que ver es cómo se financia. Mayor déficit no puede haber. En todo caso, si queremos bajar impuestos, tenemos que explicar qué nuevos gastos bajaríamos o qué otro impuestos subiríamos.

P.: ¿Usted habló personalmente con Cavallo?


R.L.M.:
Sí, el domingo. Conversamos sobre las alternativas de lo que nos había llevado a lanzar este plan y le expliqué cada una de las medidas. El piensa que seguramente alguna alternativa se puede agregar para contemplar no sólo el problema técnico económico sino también formar un nuevo equilibrio político. Cavallo me dijo que trabajará mucho para lograr el respaldo político para las medidas.

Necesario

P.: ¿Está arrepentido de haber lanzado un paquete tan duro y con medidas políticamente casi impracticables?

R.L.M.:
Para nada. Son las medidas necesarias para las circunstancias y las más idóneas.

P.: ¿Puede haber cambios en el paquete?


R.L.M.:
Desde el primer momento en que comenzamos a trabajar, sabíamos que podríamos recibir mejoras. Ahora pensamos lo mismo. El paquete puede recibir mejoras. Pero lo que es inalterable es la necesidad de recortar $ 2.000 millones de gastos este año. Las modificaciones y mejoras no pueden ser dejar de hacer las correcciones.

P.: Carlos Menem propuso ayer optar por la dolarización de la economía para salir de la crisis. ¿Estudia usted esta alternativa?

R.L.M.:
En esto quiero ser preciso. La convertibilidad se mantendrá tal cual está. Esto excluye las alternativas de dolarizar o devaluar. Dolarizar además no resuelve los problemas económicos que tenemos. Nuestro problema es muy preciso: tenemos un desfase importante ante las metas que nosotros mismos nos habíamos comprometido. Tenemos un problema de responsabilidad fiscal, no cambiaria.

P.: En esta reunión también se asegura que la Argentina, bajo su gestión, comenzará a trabajar a favor del ALCA en contra del Mercosur.


R.L.M.:
Yo fui claro. La Argentina seguirá sus procesos de integración regional y hemisférica como hasta ahora.

P.: ¿Cómo tomó la actitud de Carlos Chacho Alvarez de no apoyar sus medidas y de Federico Storani de renunciar mientras usted daba su discurso el viernes pasado?


R.L.M.:
Yo sabía y conocía profundamente las disidencias que había para resolver el desequilibrio. Siempre fui consciente de esas disidencias. También era consciente de que debíamos anunciar algo porque habíamos estado muchos días deliberando y mi responsabilidad como ministro era tomar una actitud. Consulté al Presidente si podíamos prorrogar el plazo de análisis de debate con el costo que esto llevaba o salir a actuar. Y elegimos esto último. La peor decisión era no actuar, aun a riesgo de pagar costos políticos. Este tipo de costo yo lo asumí desde que acepté esta responsabilidad.

Fines

P.: ¿Cómo toma la gran oposición política que su plan económico produjo entre la clase política?

R.L.M.:
Lamento que muchos políticos hayan tergiversado los fines del plan y no hayan comprendido la gravedad de la situación. No es verdad que quisimos recortar gastos a la educación, sino que dada la gravedad de la situación debemos financiar fondos educativos vía recortes de subsidios. El subsidio es una excepcionalidad que en crisis no pueden mantenerse.

P.: En esta reunión del BID hay mucho miedo por lo que pueda ocurrir con la Argentina y que una crisis más grave arrastre al resto de la región. ¿Son conscientes de esto?


R.L.M.:
Por supuesto que somos conscientes. Por esto tenemos la responsabilidad de llevar adelante el paquete con éxito y en su totalidad. Creo que la iniciativa del Presidente de formar un gobierno de unidad nacional ayudará a encarar con realismo este problema.



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