Sería ilegal las subas en trenes
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Diferencias
Se puede sospechar que cuando Economía conoció la orden de la jueza Sarmiento sobre Ferrovías y el fuerte cuestionamiento del defensor del pueblo, Eduardo Mondino, a lo pactado con TBA que presagiaba otra acción judicial, quiso adelantarse a la Justicia y presentarse con el hecho consumado. Esta estrategia se basaría en que con los aumentos ya en las boleterías, la Justicia sería más reticente a ordenar una marcha atrás, pero a su vez se corre el riesgo de una inmediata notificación judicial porque en este tipo de servicios, es imposible la devolución de dinero a los usuarios porque no se trata de facturas emitidas a nombre de un titular del servicio.
Por eso, lo que decidió el gobierno de Fernando de la Rúa es peor que la actitud de Carlos Menem con el rebalanceo telefónico: aunque éste se aplicó en medio de la disputa judicial, si la Corte hubiera declarado ilegal la reestructuración, las telefónicas debían recalcular los consumos y reintegrar el dinero.
Graves problemas
La situación es todavía mucho más discutible en el caso de Metropolitano, la empresa que explota el Roca, el San Martín y el Belgrano Sur. Esta empresa tiene problemas societarios graves que impidieron a la Secretaría de Transporte cerrar una negociación por los nuevos términos contractuales.
Es decir, en esos ramales no hay nuevas obras convenidas y se trata de una empresa en la que los socios se acusan unos a otros de vaciamiento, por lo que está por lo menos en riesgo la concesión y, en consecuencia, hay más peligro de que lo recaudado por el aumento no se destine a nuevas obras.
La disputa es entre la constructora cordobesa Ormas y Trainmet, una empresa de autotrasporte de pasajeros que en el último año incorporó como socios al cuestionado ex montonero Mario Montoto y a Sergio Taselli. Trainmet se ve así beneficiada por el aumento dispuesto por el gobierno tanto por el ajuste en el boleto de los colectivos como en los trenes, aun cuando el proyecto de modernización de Metropolitano todavía no está acordado.
Pero en realidad Metropolitano no es la única concesionaria con problemas financieros. Aunque no tenga problemas societarios, TBA también está en dificultades. Por este motivo, firmó un contrato con Siemens, que le proveerá el nuevo material rodante a incorporar, para que le busque un socio estratégico. El acuerdo con la subsidiaria alemana depende de que se ponga en marcha el proyecto de modernización, el mismo que de una manera imprevista, el gobierno da como aprobado, aun cuando no hay decreto presidencial.
A empresas endeudadas y con dificultades de gestión que podrían derivar en caída de las concesiones, antes de que se realicen las obras y no contra obra terminada, el gobierno les está concediendo un aumento de 10 centavos en los tres primeros tramos de cada línea, los que según datos del defensor del pueblo, representan más de 90 por ciento de los pasajes vendidos.
Amenaza
Este fin de semana, Mondino amenazó con llevar el tema a la Justicia por considerar que el incremento es «ilegal» y un «acto de mala fe» por parte del gobierno.
Según Mondino, «si se in-corpora en una tarifa de un servicio público una deuda del Estado, lo que se está haciendo es cobrarle un impuesto encubierto a los que toman el tren, esto es ilegal absolutamente».
Por su parte, el economista de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas), Abel Viglione, calculó que el aumento de tarifas implicará que un trabajador con un salario promedio de 580 pesos destine 11 por ciento de su salario a transporte. «Un salario promedio industrial es de 580 pesos. Esa persona estaba gastando 52 pesos promedio para viajar, tomando dos transportes, Ahora se le suman 8 pesos, el gasto se va a 60, es decir 11 por ciento del gasto estará destinado a transporte», indicó Viglione.




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