Después de una espera tensa, y una búsqueda que ya era acuciante, los operadores pudieron encontrar una palanca que sacara al mercado del sopor y moviera el ambiente. Y éste no provino justamente del epicentro del tema principal -evolución del canje de deudasino de las alocuciones del titular del gobierno español: que no escatimó en dispensar «un rotundo respaldo» al mecanismo.
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Con algunos otros condimentos, como el levantamiento de acciones de sociedades españolas contra nuestro país, se conformó un paquete que ganó las primeras planas y, de inmediato, ganó también al recinto bursátil. Que cuando tecleaba apenas encima de los 1.300 puntos, tuvo un rebote intenso de 3,5 por ciento y que lo elevó a 1.355 puntos: cierre y también punto máximo de la rueda. Fascinante...
El otro dato, esencial, es que la plaza incrementó en buena medida el caudal de órdenes y apuntalando el repunte del índice. Salió de la zona inferior a los 30 millones de pesos diarios y se ubicó por arriba de los 42 millones de pesos de efectivo.
Con la oferta sin tentarse por salir a tomar utilidad, lo agregado por la demanda impactó sobremanera y haciendo punta con Galicia y Acíndar las dos, con más de 4%- se produjo el vuelco. Lo que España respalde y lo que decidan los bonistas no parecen ser sinónimos: pero, para el caso vino muy bien...
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