Que la Argentina ocupe el puesto 57° en el ranking mundial sobre clima de inversiones que elabora el grupo editorial británico «The Economist» no debería sorprender. Si bien el país se mantuvo en esa posición en el último año, sólo está por encima de Perú, República Dominicana, Ecuador, Venezuela y Cuba en las preferencias de los inversores cuando eligen dónde colocar su dinero. Obvio, atentan contra el ingreso de capitales la inestabilidad política, la falta de competencia y necesarias reformas profundas de la economía.
La Argentina se ubica en el lugar número 57 en una encuesta mundial sobre clima empresarial realizada por el grupo editorial británico The Economist entre 82 naciones; superada en América latina por Chile, México, Brasil, Costa Rica, Colombia y El Salvador.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, la Argentina mantuvo su posición, a diferencia de lo ocurrido con la mayoría de los países latinoamericanos analizados, que han retrocedido. El ranking tiene en cuenta más de noventa factores, entre ellos, su contexto político y su estabilidad.
En la región, el primer lugar lo ocupa Chile, que igualmente desciende del puesto 20 al 22; seguido por México, que baja del 40 al 42; y Brasil, que retrocede del 42 al 45. Luego se encuentra Costa Rica, que ocupa el puesto 49; Colombia, en el 55; y El Salvador, en el 56; todos superando a la Argentina.
De esta manera, en el continente, nuestro país sólo está por encima de Perú (59), República Dominicana (66), Ecuador (72), Venezuela (77) y Cuba (81).
En la punta de la tabla, como el país con mejor clima empresarial del mundo, fue elegido Dinamarca. El segundo lugar del ranking lo ocupa Finlandia, seguido por Canadá, Singapur, Holanda, Irlanda, el Reino Unido y los Estados Unidos.
La división de análisis de The Economist, la Economist Intelligence Unit, atribuye el descenso de las economías latinoamericanas en gran medida a la falta de «entusiasmo» de las empresas para volcar capitales en la región. La inversión extranjera «será más selectiva que antes debido al desencanto percibido en la zona con muchas de las reformas liberales», informó.
• Problema creciente
Asimismo, añadió que la falta de competitividad es un «problema creciente» en estas economías y que «muchos de los países se enfrentan a posiciones políticas complicadas que no permitirán fácilmente las reformas».
El ranking sobre clima empresarial abarca a las 82 mayores economías del mundo, que reúnen más de 98% de la producción global. En su estudio tiene en cuenta las oportunidades del mercado en esos países, el contexto político y la estabilidad macroeconómica. También toma en consideración las políticas hacia las empresas privadas, el sistema fiscal, el mercado de trabajo y el desarrollo de la infraestructura.
Dejá tu comentario