Hace tiempo que no se veía una jornada en la que la mayor parte de los índices terminaran tan cerca de los mínimos del día. Tanto es así que la de ayer fue considerada por muchos como la peor rueda de las últimas tres semanas. Esta apreciación que puede tildarse de subjetiva, sin duda no está totalmente reflejada en los fríos números, que mostraron a un Promedio Industrial que luego de perder 1,54% cerró en 10.222,03 puntos, mientras que el NASDAQ cedió 2,48%. Tampoco los volúmenes negociados resultan demasiado contundentes, ya que si bien se operaron 982 millones de acciones en el mercado tradicional y 1,431 millones en el electrónico, lo que constituyen volúmenes bajos, de todas maneras es una mejora frente a lo del lunes. Como en aquella rueda, nuevamente lo mejor volvió a pasar por las empresas de servicios públicos, pero esta vez encontrando cierto fundamento en la baja que tuvieron los bonos del Tesoro, donde la tasa a 10 años bajó a 4,848% anual (estas empresas suelen tener un elevado grado de apalancamiento para financiar sus inversiones). Donde las cosas no se repitieron fue entre las fabricantes de chips. Ya desde primeras horas de la mañana los ánimos no eran de lo mejor entre los inversores, especialmente por la bajada de pulgar que hiciera la gente de Goldman Sachs a las estimaciones de ganancias de Sun Micro. Pero la mala noticia que realmente golpeó al mercado fue el reporte de la confianza de los consumidores del mes de agosto, que en lugar de resultar levemente positivo como esperaba la mayor parte de los especialistas, resultó inferior en 3 puntos a la medición anterior. Esto disparó una serie de órdenes de venta, que si bien encontró alguna resistencia en Intel y algunos de los otros papeles que más habían ganado la rueda anterior, pasado mediodía parecía barrer con todo. De los 30 integrantes del Dow, apenas si AT&T y Philip Morris quedaron del lado ganador, aunque con mejoras marginales. De los 25 papeles más operados en el NASDAQ, sólo dos cerraron del lado ganador. Revisando el listado de papeles de primera línea que cerraron ganadores, apenas si se puede mencionar a Lucent que subió 3,68%. Si bien es cierto que las cosas anduvieron algo mejor entre los papeles de segunda línea, lo cierto es que hasta el índice Russell 2.000 retrocedió 0,99%. En aras de la simplificación es cierto que si la confianza de los consumidores comienza a caer, el futuro no luce tan brillante, también es cierto que la difusión de este indicador coincidió con el inicio de la verdadera merma, Pero achacarlo todo a él, es exagerado. Para hoy los más viejos esperan una jornada plena de confusión con la difusión de los datos del PBI. Lo bueno es que como dice el dicho: «a río revuelto....».
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