17 de junio 2008 - 00:00

Sin insumos, vuelven a parar automotrices

Desde hace más de dos meses las automotrices viven haciendo malabares para seguir produciendo ante la falta de insumos y esta semana se perfila como una de las más difíciles. El caso de Renault es un ejemplo. La automotriz francesa, que fabrica los modelos Clio, Mégane y Kangoo en Córdoba, parará hoy la producción por falta de autopartes a raíz de los cortes de rutas por el conflicto con el campo. Esto significará la suspensión de unos 800 trabajadores a los que se les pagará 70% del salario.

La empresa ya venía manteniendo la planta en marcha con el envío de piezas por avión ante la imposibilidad de que los camiones pudieran llegar hasta la fábrica ubicada en la localidad cordobesa de Ferreyra.

La zona que abarca el norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y Córdoba es la más afectada por los cortes y la de mayor densidad de empresas autopartistas por lo se agrava el problema para enviar autopartes de un lado hacia el otro.

  • Toyota

  • Otra evidencia de la gravedad del conflicto es el caso de Toyota, que está radicada en Zárate. Esta automotriz tiene insumos para producir hoy pero se cree que mañana debería suspender la fabricación de pick-up Hilux ya que hasta anoche no tenían confirmadala llegada de camiones con autopartes.

    De todas maneras, aunque las terminales estén fabricando no significa que lo hagan con normalidad ya que en casi todos los casos dejan los autos sin terminar, en los que se pueda, por el faltante de piezas. En Toyota, por ejemplo, hay entre 700 y 800 camionetas que salieron de la línea de producción.

    La misma situación se repite en otras terminales, como Fiat, Volkswagen, Ford, Peugeot-Citroën o Iveco, aunque hasta ahora mantuvieron la producción pero acumulando 0 km sin terminar. En algunos casos de empresas que trabajan en dos o tres turnos, suspenden uno y destinan a los operarios a tareas de mantenimiento. General Motors, radicada en Santa Fe, corre con ventajas ya que la semana pasada adelantó las vacaciones de invierno para el personal y vuelve hoy a la actividad con insumos suficientes.

    «La situación es gravísima y nos manejamos en el día a día. Todo depende de que los camiones pasen los piquetes y lleguen las piezas a la fábrica porque no tenemos stock para enfrentar tantos días de conflicto», explicó el directivo de una automotriz.

    El problema mayor que enfrentan las terminales se da con los importantes compromisos de exportación que tienen y que no pueden demorar los envíos. En el mercado interno, la realidad es otra ya que pueden manejar mejor los tiempos de entrega, más ahora con una demanda que se derrumbó en los últimos días.

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