13 de enero 2004 - 00:00

Sonó hora para el descreme alcista

Sonó hora para el  descreme  alcista
Sin cerrarse en sus canales, moviendo un buen caudal en el segmento accionario, la semana se inició con un toque de queda para las alzas consecutivas y el mercado realizó un alto oportuno. La última embestida alcista, del viernes, ya había trascendido cualquier ritmo imaginable, ocasión donde se debió aplaudir en el recinto el arribo a los 1.200 puntos y sumando diferencias notables en el mes. Proseguir con el esquema de llevarse vallas por delante, exigiendo más esfuerzos permanentes, era un dudoso mecanismo y de peligrosa derivación. Acaso lo de ayer, con esa decantación en toda la línea, haya podido evitar caídas más verticales. Y debió pagarse un peaje de 1,67 por ciento en el índice Merval, que nunca pasó del cierre anterior, que reconoció mínimos en 1.169 puntos y cerrando algo más arriba, en los 1.175 puntos.

• Baja general

Quedando Grupo Galicia indemne, siendo la clave del Merval, la erosión resultó algo más atenuada en el ponderado. Las demás decayeron entre 2 por ciento y máximos en 6 por ciento, en Tenaris, con un abanico que tuvo distinta graduación y que forjó una ladera ordenada, al ritmo de $ 71 millones para acciones, con $ 24 millones en certificados.

Dentro del perfil de la toma de utilidad, profunda, se procedió a «descremar» beneficios y a recambiar posiciones maduras. También dando aconsejable señal a la euforia: para administrar ímpetus.

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