1 de septiembre 2004 - 00:00

Sorprendió dureza de De Rato y no aseguró los u$s 1.000 millones

Era previsible que la visita del Nº 1 del Fondo, Rodrigo de Rato -sólo 9 horas-, no dejara avances en la negociación con el país. Pero sí sorprendió que pusiera condiciones para renovar u$s 1.000 millones de vencimientos que la Argentina tiene que pagar y que el gobierno mismo daba por refinanciados. Según De Rato, esa renovación se hará en función de "las medidas que adopte la Argentina en los próximos días". Apuntó el español al Presupuesto 2005 a enviarse al Congreso el 15 de setiembre, en el que el FMI exige un superávit de 4% del PBI. Se complica el gobierno, porque tenía pensado girar al Fondo u$s 1.400 millones hasta fin de año, pero no estos u$s 1.000 millones adicionales. "Ni piense en que aumentaremos el superávit", habría dicho Néstor Kirchner en la tensa reunión con el titular del organismo. Tan lejos están las partes de un entendimiento, que no habrá nuevos contactos con el FMI hasta diciembre. De Rato, antes de partir rumbo a Montevideo, señaló en un comunicado que se volverán a reunir una vez que se pueda evaluar el resultado de la reestructuración de la deuda. Pero en el ínterin la Argentina deberá pagar u$s 1.400 millones al organismo, los que podrían extenderse a u$s 2.400 millones si no se renuevan los u$s 1.000 millones adicionales.

Néstor Kirchner y el titular del FMI, Rodrigo de Rato, tuvieron ayer su primer encuentro oficial y comprendieron que no hay «buena química» entre ellos. El presidente argentino dijo que el Fondo «no tiene por qué» involucrarse en las negociaciones con los acreedores.
Néstor Kirchner y el titular del FMI, Rodrigo de Rato, tuvieron ayer su primer encuentro oficial y comprendieron que no hay «buena química» entre ellos. El presidente argentino dijo que el Fondo «no tiene por qué» involucrarse en las negociaciones con los acreedores.
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, condicionó ayer la refinanciación de u$s 1.000 millones que la Argentina debe pagarle al organismo hasta fin de año. «Vamos a estudiarlo», aseguró el funcionario al finalizar una maratón de reuniones con el ministro de Economía, Roberto Lavagna; el presidente del BCRA, Alfonso Prat-Gay; y el presidente Néstor Kirchner.

Según De Rato, el pedido de refinanciación que efectuó formalmente el gobierno argentino se definirá «en el marco de las decisiones que se tomarán en la política económica en los próximos días y de lo que deben ser relaciones productivas entre el FMI y el gobierno argentino».

La respuesta de De Rato produjo cierto desencanto en el equipo económico, que esperaba una postura más contundente. Sobre todo considerando que Kirchner le aseguró que la Argentina cumpliría con los vencimientos por u$s 1.450 millones que son impostergables hasta fin de año.

De Rato leyó un comunicado (ver aparte) y luego contestó cinco preguntas en una improvisada conferencia de prensa en el Hotel Sheraton, antes de partir rumbo a Uruguay.

El titular del FMI llegó a Buenos Aires a primera hora, acompañado por el director del Departamento Occidental, Anoop Singh; y el director de Relaciones Externas, Thomas Dawson. Aquí lo estaban esperando el encargado del caso argentino, John Dodsworth; y el flamante director de la oficina del FMI en el país, Ernesto Ramírez. Todos participaron en los encuentros con Prat-Gay y con Lavagna.

• Prioridades

De Rato dejó claro en público y en privado que las prioridades del FMI pasan por la reestructuración de la deuda y un presupuesto aprobado para 2005 antes de fin de año, que incluya un compromiso de superávit fiscal más alto que el comprometido para este año (3% del PBI). De hecho, calificó como un «requisito indispensable» que el gobierno avance en un «acuerdo amplio y estable» con los acreedores privados para salir del default (ver aparte).

El almuerzo en el Ministerio de Economía duró apenas 20 minutos. «El postre fue Kirchner», bromeaban en la comitiva del FMI. Sólo hubo tiempo para una entrada a base de fiambres (jamón serrano y queso con especias) y un filet mignon con ensalada. Junto a Lavagna estuvieron el secretario de Finanzas,
Guillermo Nielsen; su segundo, Sebastián Palla; y el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur.

Lavagna aseguró que el proyecto de Presupuesto está «casi listo» y adelantó que incluirá un superávit fiscal de 3,60% del PBI (en términos consolidados, incluye provincias). Con este nivel, detalló, no será necesario recurrir a los mercados de capitales para hacer frente a la deuda. Kirchner, de todas formas, le pidió a De Rato que «ni sueñe» con un incremento del superávit.


• Negociaciones

Quedó claro tras los encuentros, y lo reconfirmó luego De Rato, que se reanudarán las negociaciones formales con el FMI una vez que haya finalizado el proceso de reestructuración de la deuda.

Luego de las reuniones, se emitió un comunicado oficial con declaraciones de De Rato, en las que destaca la necesidad de continuar avanzando en
«los aspectos más importantes de la reforma estructural».

En el encuentro con De Rato, Lavagna efectuó un repaso de los principales pasos comprometidos como reformas, pero que no fueron cumplidos en los plazos establecidos en el acuerdo firmado en setiembre de 2003. «De la facturación total de las empresas privatizadas, 74% ya consiguió aumentos en el segmento mayorista», explicó.

En su breve encuentro con el periodismo, De Rato arrancó con elogios a la gestión del gobierno «en términos macroeconómicos y monetarios», que permitieron «un claro camino de crecimiento sostenido, reducción de la pobreza y aumentos del empleo».

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