A pesar de que prácticamente nadie lo esperaba, en vista de los buenos números que había reportado el martes a la tarde Intel y los que antes de la apertura anunciaba General Motors, que la rueda de ayer terminara en negativo no parece haber cambiado el humor del mercado. Apostando a que los resultados del mayor fabricante de microprocesadores del mundo serían capaces de definir el curso de la jornada y que no importaría demasiado que las ganancias de GM provinieran de su brazo financiero y no el automovilístico, el promedio industrial arrancó con una suba de 0,37%, que empalideció ante 1,21% que ganaba el mercado electrónico. A medida que pasaban las horas, se fueron sumando los datos de la macro: el NY Empire Index, el indicador de ventas minoristas y finalmente el Libro Beige de la Fed que con el anuncio de que la recuperación económica se está acelerando, resumió lo que están recogiendo los economistas. Sin embargo, y a pesar de que se puede generalizar que todas las noticias fueron positivas, los precios retrocedieron y a partir de las 14 lo que fue durante la mayor parte de la sesión un mercado "neutro", pasó a ser indiscutiblemente "perdedor". Claro que lo de "perdedor" tal vez sea una exageración si tenemos en cuenta que el Dow quedo en 9.803,05 puntos al retroceder un magro 0,1%, en tanto que el NASDAQ cedía 0,21%. La verdad es que, de no ser porque la tasa de los treasuries a 10 años trepó a 4,39%, casi podríamos afirmar que fue una buena sesión, ya que el dólar se recuperó en casi 1 yen y 1 centavo de euro. Para hoy, al menos la apertura, depende de lo mal que fue recibido en el "After Hours" el balance de IBM (atención que no fue tan negativo) y la sorpresa que Apple por una vez demostró que puede generar ganancias.
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