Spotorno: "Los altos costos limitan negocios que son rentables en Argentina"
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Fausto Spotorno
F.S.: No. En general, movimientos del dólar de esta magnitud no terminan trasladándose a los precios. Ninguno de los últimos cuatro saltos del dólar (salida de Dilma Roussef, Brexit, victoria de Donald Trump y los problemas judiciales del presidente Temer) tuvieron luego impacto en la inflación. Aunque puede ser que algunos precios de productos específicos se vean afectados.
P.: Con el valor actual del dólar ¿se mejora la competitividad de algunos sectores?
F.S.: Claramente ayuda a las economías regionales, al agro y a industrias exportadoras. Igualmente, está corrección pone al tipo de cambio real en los mismos niveles que en noviembre de 2016 y enero de 2015.
P: Los últimos aumentos de precios (peajes, naftas, prepagas, entre otros), ¿a cuánto elevarán el índice de precios en julio?
F.S.: Estimamos que la inflación de julio estará en torno de 2,1%.
P.: ¿Es posible que la Argentina crezca de manera sostenida sin efectuar un ajuste al gasto público?
F.S.: Se puede crecer por un tiempo con este gasto público tan alto y a tasas relativamente bajas. El problema es que un gasto público tan elevado implica altos impuestos y fuertes necesidades financieras. Ambas cosas implican absorber recursos que el sector privado necesita para invertir y desarrollarse.
P.: Si no se efectúa un ajuste real del gasto público, ¿cree que será posible una reforma tributaria que provoque una baja sustancial de la presión impositiva sobre el aparato productivo?
F.S.: Es muy difícil. Porque bajar impuestos sin ajustar el gasto llevaría a complicar las necesidades financieras del Estado. Sin embargo, es posible hacer una reforma tributaria que simplifique el pago de impuestos. Hoy en Argentina hay 94 impuestos a nivel nacional, provincial y municipal, regulados por miles de normas. Es probable que la reforma tributaria apunte a reducir la complejidad del sistema en esta oportunidad. Ello ayudaría un poco, pero naturalmente no es una solución de fondo.
P: ¿Qué áreas se deberían ajustar del gasto público teniendo en cuenta que una gran parte de las erogaciones se destina a servicios sociales?
F.S.: Claramente es necesario recortar el costo administrativo, subsidios económicos y hay que revisar los subsidios sociales y tener mayor orden en ese aspecto. Los gastos más flexibles, como obra pública, subsidios económicos y transferencias discrecionales a provincias no son suficientes para ordenar las cuentas públicas. Es necesario recortar también en áreas más rígidas.
P.: ¿Cree que las inversiones vendrán si no se lleva a cabo un ajuste en el gasto público y una reforma tributaria?
F.S.: Habrá inversiones, pero tal vez no tantas como se esperaban. El elevado costo argentino restringe la rentabilidad de las inversiones y entre las explicaciones de ese costo están las elevadas alícuotas impositivas y la fuerte carga regulatoria que conllevan. Los altos costos limitan los negocios que son rentables en Argentina y ello es lo que limita las inversiones.
P.: ¿Cree que es necesaria una reforma laboral?
F.S.: Si es necesario atacar los costos laborales extra salariales: impuestos, seguros, convenios para Pymes y otros costos laborales. Adicionalmente, es necesario tener leyes laborales menos restrictivas que se adapten a las nuevas formas de trabajo.




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