La crisis energética ya hace sentir su efecto sobre los precios finales de los productos. Las garrafas de gas, la harina y sus derivados, los lácteos, los remises y los textiles son algunos rubros que experimentaron incrementos en las últimas semanas que recaen en los consumidores.
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Los cortes de gas a las industrias que se implementan desde mediados de mayo implican que, para poder continuar con la producción, muchas de ellas deban recurrir al gasoil y al fueloil que es hasta 200% más caro que el gas. Además, algunas empresas adquirieron grupos electrógenos, lo que incrementó aún más los costos.
Según informó Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor (CEC), en los primeros 10 días de julio las garrafas aumentaron entre 15% y 18%. «Las de 10 kg pasaron de $ 22 a $ 26 y las de 45 kg, de $ 110 a $ 130 o $ 140», señaló.
Por su parte, para la titular de la Asociación de Defensa de Consumidoresy Usuarios (Adecua), Sandra González, «cada vez existen mayores aumentos de precios». De esta manera, explicó que las harinas y sus derivados (entre los que se incluye al pan, pastas y galletitas, entre otros) tuvieron un incremento de entre 5% y 20% dependiendo del producto. Andrada coincide con esta apreciación y sostuvo que en este rubro la variación de precios osciló entre 12% y 15%, y que responde a que la bolsa de harina de 50 kg aumentó de $ 32 a $ 42.
Además, el incremento de precios que experimentaron los lácteos de alrededor de 9,8% se suma al faltante que existe en las góndolas desde que las inundaciones afectaron a la provincia de Santa Fe. A pesar de que desde algunos sectores se continúe con esa justificación, Andrada sostuvo que la raíz del problema radica en la exportación de este producto. «La tonelada de leche en polvo pasó de valer u$s 2.500 a u$s 4.700, por lo que destina cada vez menos al mercado interno», sostuvo.
González aclaró que en Adecua relevan los precios sin identificar la causa que los origina, por lo que no pueden confirmar la conexión con el faltante de energía. Sin embargo, informó que del último relevamiento que realizaron surgió que en junio la canasta básica aumentó entre 4% y 5%. Si bien los productos contenidos en esta medición no son idénticos a los de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) ni a la Total (CBT), elaboradas por Alejandro Barrios, del INDEC, el porcentaje de variación de precios que registró Adecua es más de diez veces mayor que las cifras oficiales, que arrojaron en junio un incremento de 0,3% tanto para la CBA como para la CBT.
Tanto desde Adecua como desde el CEC vaticinan que los aumentos continuarán durante el resto del año. «Por las nevadas y las bajas temperaturas en Entre Ríos y en Santa Fe se perdió 40% de la producción frutihortícola, por lo que se puede esperar que los precios continúen creciendo», explicó Andrada.
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