Suben tasas en EEUU y complican a emergentes
Los operadores en Wall Street están comenzando a anticipar el fin de las bajas tasas en Estados Unidos. La tasa de los bonos a 10 años (antes era la de 30 pero se dejó de emitir a ese plazo) pasó de 3,10% a más de 3,70% en pocas semanas. El impacto en los países emergentes, incluida la Argentina, fue inmediato y el riesgo-país de la región creció 300 puntos. De confirmarse esta tendencia, el país habría dejado pasar una excelente oportunidad para concretar la renegociación de la deuda hoy en default. Las próximas movidas de Alan Greenspan serán decisivas, pero en concreto, ya se está descontando en Wall Street el inicio de una suba de tasas. Preocupante.
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En ambos casos, lo que también es aplicable al resto de los bonos de la deuda emergente, el aumento del riesgo-país es producto no de la aversión de los inversores manifestando su mayor desconfianza sino del aumento de las tasas de interés de largo plazo estadounidenses.
Si bien todas las tasas de interés de largo en Estados Unidos se empinaron en las últimas semanas, la que es tomada como referencia por el mercado es la de 10 años. El rendimiento, entonces, del bono del Tesoro americano a 10 años trepó a 3,70% anual desde 3,10% a mediados del mes pasado, y en lo que va del mes más de 20 puntos básicos.
• Por un lado hay que tener en cuenta que las tasas se encontraban ya en niveles, considerados por el mercado como extremadamente bajos.
• Las mayores necesidades de financiamiento público, producto del creciente déficit fiscal americano, conllevan a crecientes emisiones de deuda. De modo que a mayor oferta de bonos, sus precios caen y, por ende, los rendimientos suben.
• Hay tenues indicios de que la economía americana estaría en vías de reactivación. Pero más que señales concretas se trata de mejores expectativas. Esto provoca un cambio de portafolio, donde los inversores ante un mercado firme se desprenden de bonos y van a posicionarse en acciones.
Todo esto constituye un cóctel que fortalece, en el corto plazo, esta tendencia a favor de los rendimientos de largo plazo como contracara de las mejores perspectivas del mercado bursátil.
«A los precios actuales de los bonos estadounidenses de largo, y frente a las expectativas sobre las ganancias empresarias, las acciones se convierten en una alternativa atractiva», explica Dick Schefer, economista del CEMA, quien advierte sobre el cambio de carteras que se evidencia en el mercado, lo cual presiona a su vez sobre las tasas de interés.




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