La posibilidad de utilizar títulos públicos para pagar impuestos desató ayer alzas de hasta 40% en algunas series de bonos. Sucede que mañana se cierra la primera licitación del año para cancelar obligaciones impositivas con los Certificados de Crédito Fiscal (CCF).
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Esto permitió que el riesgo-país cediera 237% y cerrara por debajo de los 6.000 puntos, a 5.999 unidades. Las subas obedecen a los mayores usos que ahora tienen estos títulos. Ma-ñana vence el plazo para presentar ofertas para la licitación por $ 80 millones para cancelar impuestos a través de los CCF, instrumentos que se pueden obtener canjeándolos en la Caja de Valores por ciertos títulos públicos. Básicamente, están habilitados para esta operación las LETES (todas las series a excepción de la '90), BONTE (2002 y 2003) y el BOCON Pro 6.
Las LETES son bonos que se emitieron en el mercado interno a lo largo de la década de los noventa. En total hay un stock de $ 1.700 millones que están mayoritariamente en manos de inversores institucionales, es decir AFJP y Fondos Comunes de Inversión (FCI).
En el año 2001 el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, obligó a través de un decreto a las AFJP y a los FCI a incrementar en sus carteras el stock de LETES. Meses después los títulos se dejaron de pagar y el default derrumbó sus cotizaciones. Sin embargo, estos bonos tenían una cláusula por la cual en caso de entrar en cesación de pagos pasaban automáticamente a convertirse en CCF, una norma que recién se comenzó a cumplir a mediados del año pasado con las primeras licitaciones para pagar impuestos con títulos públicos. ¿Cuánto se ahorra por comprar el bono en el mercado secundario y aplicarlo a la cancelación de impuestos? En principio la diferencia entre el valor técnico al que se toma el bono (similar al valor nominal) y el de mercado. Por ejemplo, ayer la LETE 107 (una de las más líquidas) cerró cotizando a $ 135, frente a un valor nominal de $ 197. Ello representaría un ahorro de 31%, derivado de la diferencia entre una y otra cifra. Pero atención: en la licitación se irán tomando las ofertas que incorporen un mayor porcentaje de pago en efectivo y menor en bonos, por lo que este eventual ahorro se verá sensiblemente reducido.
A modo de ejemplo, si un ahorrista desea cancelar deudas por $ 200, y participa en la licitación ofertando 80% en efectivo y otro 20% con LETES que compró en el mercado secundario al precio anteriormente citado, el descuento que se obtiene se reduce a 6,2%.