Sufre el Mercosur en dura pendiente

Economía

Sobre lo llovido, más mojado, en una primera semana de julio que está metiendo miedo del más punzante. Mientras lograba el Dow Jones asirse de alguna cornisa, al pasar, provocando un leve repunte de 0,65 por ciento, la onda expansiva no pudo alcanzar a la zona del Mercosur. Y allí se vivió un panorama bursátil totalmente distinto.

Porque el indicador de San Pablo registró un desplome serio nuevamente, con 2,7 por ciento, trasladando parte de su debilidad a la puerta de nuestro recinto.Y ya dentro del mismo, volviendo a prevalecer las incertidumbres de cuestiones que se estiran, desgastan ánimos, erosionan inversiones y terminan por aburrir hasta al más entusiasta.

Otra vez fue muy malo lo acontecido en la rueda de Buenos Aires, donde ni siquiera una evidente contracción de los negocios -recurso de «última instancia»- fue capaz de sostener el índice por encima del piso que peligraba. Y así, con un máximo fugaz de 2.026 puntos, se cayó a un mínimo en los 1.989, para finalizar muy adherido al más pobre del día, con 1.998, y se cristalizó el hecho de haber perdido el piso de los 2.000, que si bien fue por un par de puntitos, diferencia desechable, resultó pésimo como símbolo y por el significado que tienen los números redondos.

  • Consecuencias

    Los saldos de un día que cerró en todas sus variables para definirlo como bien flojo arrojaron 1,70 por ciento de caída en el Merval. Mejor resistencia en el listado de locales, que se sostuvo con sólo 1 por ciento de merma, mientras el volumen no trascendió los $ 54 millones de efectivo.

    En diferencias, sólo 15 aumentos -se distinguió Fiplasto con 6 por ciento-por 39 bajas. Cuarta fecha de la semana, que no trajo más que preocupaciones renovadas. Y ahora, el remate de período. La Bolsa, reza.
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