8 de julio 2002 - 00:00

Sugestivo: empresas renegociaron ya deudas por u$s 3.380 millones

Sugestivo: empresas renegociaron ya deudas por u$s 3.380 millones
Durante la primera mitad del año las principales empresas del país renegociaron deudas por un monto total de u$s 3.380 millones correspondientes a distintas emisiones de obligaciones negociables que vencían en el corto y mediano plazo. Se trata de un récord histórico y refleja con nitidez la delicada situación financiera por la que atraviesan las grandes compañías.

Los casi cuatro años de recesión, el default de la deuda pública y la devaluación pusieron a las empresas ante la imperiosa necesidad de sentarse frente a los acreedores para reestructurar sus pasivos. Con ello se busca evitar la cesación de pagos y aliviar las presiones sobre las alicaídas finanzas corporativas hasta que «pase el temblor», tal como lo definió a Ambito Financiero el gerente comercial de una compañía exportadora líder.

La nómina de empresas que ya realizaron o están en pleno proceso de renegociación de sus deudas incluye a Pérez Companc, Grupo Financiero Galicia, Telefónica, Banco Hipotecario, Banco Río, IMPSA, Aeropuertos Argentina 2000 e Imagen Satelital.
Se trata de los casos más representativos, pero en rigor son sólo la punta de un iceberg que cuenta con por lo menos otras 20 compañías en condiciones similares, entre las que se destacan Bansud, Capex e IRSA. En tanto, algunas más están al borde de incorporarse a esta lista, tal como el caso de Telecom.

Lo cierto es que la estrategia adoptada por la mayoría de las firmas muestra patrones similares. Es decir, el canje del antiguo bono por uno nuevo con el que se difieren todos los vencimientos de capital en un plazo promedio de tres años. Además, la tasa en la mayoría de los casos se mantiene intacta (o registra una leve baja) y no se producen quitas de capital.

El incentivo para que el tenedor del bono acepte entrar en la operación es doble. Por un lado, el más evidente, se trata del pago por adelantado y en efectivo de entre 5% y 15% del capital adeudado
, dependiendo de la cercanía del vencimiento y el monto emitido. Por el otro, nadie ignora que negarse a tomar parte de una reestructuración bajo la presente situación de la economía argentina podría poner en jaque a la empresa generando males aún mayores para los propios acreedores.

•Resguardo

En este sentido, Rafael Ber, de la consultora Argentine Research, explicó que «tras el cierre total del financiamiento que se produjo en los últimos meses, las empresas optaron por resguardar su cash flow a través de la reestructuración de sus deudas». Ber agregó que aunque las primeras en implementar esta estrategia fueron grandes compañías, el camino podría ser seguido rápidamente por firmas de menor envergadura.

En general se trata de deuda de corto y mediano plazo, es decir la que vence en los próximos 3 años. En esta categoría se enrolan las operaciones llevadas a cabo por el Banco Hipotecario, el Galicia, Telefónica, Banco Río e IMPSA, entre otros.

Sin embargo, existen excepciones como la de Pérez Companc que renegoció y alargó los plazos de la totalidad de sus obligaciones negociables por u$s 997 millones, y cuyas series vencían entre este año y el 2007. Para tentar a los acreedores de entrar en la operación el grupo liderado por Gregorio Pérez Companc se ofreció entre 5% y 15% (según las distintas emisiones de bonos) del capital adeudado que se abonan en efectivo y por adelantado. Según datos preliminares, la operación -que se cerró el miércoles pasado-habría logrado un grado de aceptación cercano a 90%.

Por su parte, Aeropuertos Argentina 2000 adoptó la estrategia de incluir en la renegociación un colateral (garantía) en base a los propios ingresos de la empresa y de esta forma estiró los vencimientos de la deuda de corto plazo en cuatro años.

En tanto, una de las empresas que se podría unir en breve a las anteriores es Telecom. Los directivos de la compañía planean encarar una reestructuración del total de sus obligaciones negociables (alrededor de u$s 1.000 millones) que les permita sortear el cuello de botella que significa mantener las tarifas internas intactas frente a costos de insumos importados y servicios que crecen al ritmo de la inflación y la depreciación del peso.

En rigor, si bien el monto total de las deudas renegociadas por las principales compañías alcanza los $ 3.380 millones, varios analistas estiman que
si se tiene en cuenta el resto de las obligaciones empresarias (contratos privados, líneas de crédito y otros préstamos directos de entidades financieras) esta cifra podría superar con holgura los u$s 6.000 millones.

En los primeros seis meses del año se registraron incumplimientos de bonos corporativos por u$s 2.566,3 millones. El dato grafica la gravedad de la crisis, que se acentuó tras la declaración de default por parte del gobierno y la posterior devaluación. En el camino declararon abiertamente la cesación de pagos algunas empresas impensadas hasta hace algunos meses como
MetroGas, Telecom y Aguas Argentinas.

La situación más apremiante es la de las compañías orientadas al mercado interno con deudas en dólares, quienes no sólo deben hacer frente a la continua retracción de la actividad económica local sino que ven crecer sus pasivos aceleradamente con cada nueva depreciación del peso.


La contracara son las firmas exportadoras o las que obtienen sus ingresos en dólares, que se encuentran relativamente más desahogadas. Por lo menos mientras logren destinar el excedente de la producción que no se coloca en el mercado local en el exterior.

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