12 de enero 2005 - 00:00

Tarjetas: pagarán lo mismo comercios chicos y grandes

El gobierno nacional promulgó ayer la reforma a la ley de tarjetas de crédito, por la que se «empata» el arancel que pagarán a partir de ahora tanto comercios chicos como las grandes cadenas. La norma entrará en vigencia a la cero hora del día 20 de enero, y a partir de ese momento las administradoras de medios de pago y los bancos emisores no podrán retener más de 3% sobre las ventas efectuadas con tarjeta de crédito, sea cual fuere el tamaño del negocio.

Hasta ahora, las denominadas «grandes superficies» (súper e hipermercados) pagaban un arancel promedio de 1,5%, mientras que a los comercios chicos y medianos se les aplicaba una retención de 5%.

En total, el arancel promedio del sistema ronda hoy 3,34%, cifra que con la nueva ley se reducirá a 2,39%. Este punto porcentual completo que las entidades y las administradoras dejarán de percibir representa unos $ 120 millones anuales, según cálculos de la industria. Esa caída, esperan, debería compensarse en un mayor volumen de ventas con plástico, alentadas por el menor arancel.

• Acatamiento

«Nosotros, como siempre, aplicaremos la ley», dijo escueto un vocero de las tarjetas.

Otro hombre de la industria, «off the record», agregó que «lo bueno y lo malo de la ley es que no deja lugar para la flexibilidad: si le doy una ventaja a un cliente en particular, automáticamente deberé hacer lo mismo con todos los demás».

Esos «demás» son alrededor de 70.000 comercios, que todos los meses presentan cupones de ventas con tarjeta para su descuento en bancos pagadores. «De ninguna manera hay 500.000 pymes, como dice alguna entidad», explica un banquero consultado. «En las bases de datos de las administradoras de tarjetas hay unos 200.000 comercios, de los cuales cerca de 70.000 están adheridos a alguna tarjeta.»

El ejecutivo se refiere, obviamente, a lo que viene manifestando la CAME ( Confederación Argentina de la Mediana-Empresa), verdadero motor detrás de la sanción de la ley.

• Agradecimiento

La entidad que preside Osvaldo Cornide emitió ayer un comunicado en el que «agradece al Senado y a la Cámara de Diputados y, de manera muy especial, al presidente de la Nación Néstor Kirchner que impulsó esta norma legal cuyo contenido favorece a más de 500.000 pymes del comercio y los servicios y termina con la injusticia de que los más chicos subsidien a las grandes concentraciones comerciales».

La verdadera motivación de esta norma, se sabe, es no sólo favorecer a las pymes sino también alentar a que los comerciantes vendan con tarjeta, porque esas operaciones son imposibles de «negrear». Y si bien no está cuantificado, en Economía esperan alguna mejora (marginal, es cierto) en la recaudación del IVA como consecuencia de la baja de aranceles.

¿Qué pasará con los supermercados, que dejaron entrever hace un par de semanas la posibilidad de dejar de vender con tarjeta?
Fuentes de la industria admiten que algunas cadenas ya aceptaron la suba del arancel hasta 3%, pero habría una cuyo propietario se mantendría intransigente y dispuesto además a avanzar con su proyecto de lanzar una tarjeta propia.

En sentido inverso, algunos «grandes facturadores» -las
casas de electrodomésticos se verían más beneficiados aún que sus colegas pyme: sucede que 90% de sus ventas son en cuotas, y si bien les suben el arancel a 3% por ventas al contado, el que se aplicaba por ventas en mensualidades era de 5%, y ahora también pasará a ser de 3%. Claramente, en el promedio ganan.

• Aporte

En la Argentina el consumo anual con tarjeta de crédito ronda los $ 16.000 millones, de los cuales cerca de 65% lo aportan los comercios pyme. El resto es de los híper y súper, las grandes casas de artículos para el hogar y las petroleras.

La CAME cierra su comunicado diciendo que
«la decisión del Ejecutivo ratifica que en el país las cosas están cambiando para bien de los sectores que siempre fueron más débiles».

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