1 de octubre 2003 - 00:00

Temen impacto en las inversiones

El nivel que han alcanzado los traspasos hacia la AFJP estatal, por el momento no preocupa a la Superintendencia de AFJP. Pero las proyecciones, de seguir el ritmo con que los afiliados de la jubilación privada solicitan pasarse a Nación AFJP, no sólo pone en alerta al ente fiscalizador sino al propio mercado.

Porque se teme que una especie de corrida, alimentada por el temor generado por el impacto de la quita de la deuda sobre las jubilaciones futuras, provoque una situación de iliquidez en las AFJP.


• Estimación

Ayer el titular de Nación AFJP, Ricardo Lospinnato, estimó que la reestructuración de la deuda pública significará una caída de 22% del total de las inversiones del sistema (excluida la AFJP estatal) si se consideran los bonos defaulteados a su valor de mercado.

Según los últimos datos de la Superintendencia, el sistema disponía de 580 millones de pesos en efectivo (1,32% del total de las inversiones) al 15 de setiembre pasado.

Los traspasos entre las AFJP significaba un flujo de fondos de más de 350 millones de pesos mensuales promedio.

¿Dónde se centra la preocupación del sector público y privado?

En que, las AFJP que pierden afiliados (traspasos negativos) deben traspasar el capital acumulado en la cuenta individual del trabajador que se quiere pasar a otra AFJP.

De acuerdo a la normativa vigente, lo deben hacer en efectivo.

Como en todo negocio las disponibilidades para enfrentar gastos operativos cotidianos (en este caso la caja chica de las AFJP está armada no sólo para canalizar nuevas inversiones, sino para responder a los traspasos, pagos y adelantos de beneficios) tienen un nivel poco relevante.

Hay preocupación en que la avalancha de traspasos hacia la AFJP estatal ponga en situación de iliquidez a varias administradoras.
En caso que una AFJP agote su liquidez para traspasar los ahorros acumulados de los afiliados que se pasan a otra, deberían liquidar posiciones en otros activos como ser bonos, acciones, obligaciones negociables, cuotapartes de fondos comunes y si es posible depósitos a plazo fijo.

• Alternativa

El mercado centra aquí su inquietud porque si las AFJP salen a vender activos en forma masiva pueden provocar que las cotizaciones de dichas inversiones comiencen a caer sostenidamente. De modo que cada vez deben liquidar más posiciones para enfrentar el drenaje de fondos por los traspasos.

Existiría una alternativa que la Superintendencia, hoy comandada por Carlos Weitz, ya utilizó en medio de la crisis financiera el año pasado cuando se agudizó la iliquidez de los mercados.


En dicha oportunidad autorizó a las AFJP a traspasar activos en lugar de efectivo.


• Congelamiento

Quienes analizan traspasarse de su AFJP porque no pesificó el Préstamo Garantizado y ahora tiene bonos defaulteados que sufrirán la quita general, apuntan a aprovechar que la AFJP estatal está devengando diariamente el CER más la tasa de interés del préstamo pesificado. Frente a que el resto de las AFJP tienen congelado el valor de sus acreencias hasta que se defina la reestructuración de la deuda.

Sin embargo, algunos analistas consideran que esta diferencia no es relevante en el corto y mediano plazo (en el largo todo puede ser posible según se defina la reestructuración) porque, por ejemplo, hay 55 por ciento de las inversiones totales que están expuestas a los vaivenes del mercado.

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